La percepción también se trabaja
Lo que ves cuando te miras no es una foto: es una imagen filtrada por la ansiedad y por años de vigilancia. Eso significa que se puede modificar, aunque el cuerpo no cambie nada.
Has adelgazado, te lo dicen, ves las fotos de antes y no notas la diferencia. No es que exageres ni que busques que te lo repitan: es que lo que ves cuando te miras no coincide con lo que hay.

¿Te suena esto?
Te miras en el espejo varias veces al día y siempre encuentras lo mismo.
Has adelgazado y sigues comprando la ropa que tapa.
Te pasas el rato comparando tu cuerpo con el de otros en el gimnasio o en la piscina.
Un día te ves bien y al siguiente fatal, sin que haya cambiado nada.
Te haces fotos para comprobarte y nunca te quedas tranquilo.
Si alguien te dice que estás bien, piensas que lo dice por quedar bien.
En qué te acompaño
Lo que ves cuando te miras no es una foto: es una imagen filtrada por la ansiedad y por años de vigilancia. Eso significa que se puede modificar, aunque el cuerpo no cambie nada.
Mirarte, medirte, pesarte, pellizcarte, pedir opinión. Cada comprobación calma un minuto y refuerza la duda el resto del día. Reducir esas comprobaciones es lo que más rápido mueve las cosas.
Se trabaja de forma muy concreta: cuántas veces, en qué momentos, con qué ropa, y qué hacer con la ansiedad que aparece cuando no compruebas.
En el ambiente el cuerpo está a la vista y comentado todo el rato. Compararte constantemente no es un defecto tuyo de carácter: es lo que el entorno pide, y por eso hay que trabajarlo explícitamente.
Cuando la preocupación ocupa horas al día, te hace evitar planes o te lleva a procedimientos estéticos que nunca terminan de dejarte tranquilo, hablamos de dismorfia corporal. Tiene tratamiento propio y funciona bien.
La certeza de verte bien no llega la primera semana. Lo que sí baja pronto es el tiempo que le dedicas y la cantidad de planes que dejas de hacer por esto.
Cómo trabajo
Contamos qué ves cuando te miras y desde cuándo, sin discutirte lo que ves.
Registramos las comprobaciones de un par de días: espejos, fotos, básculas, preguntas. Suelen ser muchas más de las que uno cree.
Se van reduciendo por pasos, trabajando la ansiedad que aparece al no comprobar.
Volvemos a los planes que evitabas: playa, gimnasio con luz, fotos, sexo sin camiseta.

Sobre mí
Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+
Recibo en consulta a personas LGTBIQ+ que han adelgazado veinte kilos y se siguen viendo igual, y a gente que se mira quince veces al día sin quedarse nunca tranquila. Suelen llegar pensando que el problema es su cuerpo.
En una comunidad donde el cuerpo se enseña, se comenta y se filtra en las apps, comprobarse constantemente parece hasta razonable. Por eso mucha gente tarda años en pedir ayuda: cree que le pasa lo mismo que a todos. La diferencia está en cuánto tiempo te ocupa y cuántas cosas dejas de hacer por ello.
Aquí no se discute lo que ves ni se te pide que te convenzas de nada: se trabaja para que eso te ocupe cada vez menos.
Sígueme en Instagram · @preguntadorenserieUna primera sesión para ver cuánto tiempo te está ocupando esto y por dónde empezar. Online o en Madrid.
Reservar primera sesiónPreguntas frecuentes
Puede serlo. Se habla de dismorfia cuando la preocupación por un defecto que los demás no ven o ven mínimo te ocupa mucho tiempo al día y te hace evitar cosas. Se valora en las primeras sesiones y tiene tratamiento específico.
Puede que sí y aun así el problema del que hablamos es otro: que te ocupe horas, que te haga cancelar planes y que no te quedes tranquilo pase lo que pase. Eso no se arregla con la báscula.
Calma un rato y luego vuelve, porque pedir confirmación es otra forma de comprobar. Por eso el trabajo va por reducir comprobaciones, no por acumular opiniones.
Conviene mirarlo antes con calma. Cuando la insatisfacción viene de la percepción, los procedimientos suelen dar alivio corto y trasladar la preocupación a otra zona. No es un no: es mirarlo primero.
El tiempo que le dedicas y los planes que recuperas suelen moverse en pocas semanas. Verte de otra manera lleva más, y llega después.
Sí. Todo el trabajo de comprobaciones y exposición se hace igual, y se hace en tu entorno real, que suele ayudar.
Reseñas en Google
Quiero aclarar que después de 7 terapeutas puedo afirmar que Mariano es el mejor que he tenido con diferencia, me quito el sombrero, es una profesional de 10, si me hubieran dicho hace un año cómo iba a estar ahora, no me lo habría creído!! Empecé terapia muy perdida, desanimada, con muchas dudas sobre mi trabajo como actriz y sintiendo que no era suficiente. Ahora mirando atrás me doy cuenta de lo mucho que he cambiado (y lo mejor es que no solo lo noto yo). Estoy mucho mejor de ánimo, me tomo las cosas de otra manera y he aprendido a no machacarme tanto!! Todavía me queda camino, pero comparado con cómo estaba cuando empecé, el cambio ha sido enorme. Solamente puedo decir: GRACIAS MARIANO ♥️
Llegué a España sintiéndome completamente perdido, sin saber por dónde empezar y atravesando uno de los momentos más difíciles de mi vida. Encontrar a Mariano fue un antes y un después. Desde la primera sesión sentí que tenía un espacio seguro donde podía hablar sin miedo a todo lo que se me venía. Me ayudó a recuperar la calma, a ordenar mis ideas y a volver a creer que había salida, incluso cuando yo no la veía.
Durante la terapia trabajé el duelo, lo demandante que era y que soy conmigo mismo, la presión del trabajo, la influencia de haber crecido en una familia bastante tradicional y cómo todo eso acababa afectando a mi autoestima. También hablamos mucho de la relación con mi cuerpo y de lo difícil que a veces es vivir con los ideales físicos que parecen existir dentro del ambiente gay.
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