Entender tu TDAH
Antes de tocar nada hay que entender cómo funciona el tuyo en concreto: dónde se te va la atención, qué te activa, qué te bloquea y a qué hora del día rindes de verdad. Sin eso, cualquier estrategia es prestada.
Para adultos LGTBIQ+ con TDAH diagnosticado o que sospechan tenerlo. Online desde cualquier sitio, y presencial en Madrid. Aquí no hay que explicar las dos cosas por separado.

¿Te suena esto?
Empiezas mil cosas y te cuesta horrores cerrarlas, aunque te importen.
Llevas años oyendo que «podrías rendir más si te esforzaras».
La desorganización y los olvidos te generan culpa y ansiedad constante.
Te diagnosticaron de adulto y estás recolocando toda tu historia hacia atrás.
Llevas dos disimulos a la vez: el de tu identidad y el de tu cabeza, y agotan el doble.
Buscas estrategias reales, no otra lista de consejos que no puedes sostener.
En qué te acompaño
Antes de tocar nada hay que entender cómo funciona el tuyo en concreto: dónde se te va la atención, qué te activa, qué te bloquea y a qué hora del día rindes de verdad. Sin eso, cualquier estrategia es prestada.
Nada de agendas perfectas que duran dos semanas. Se montan sistemas que aguanten un mal día, con el mínimo de mantenimiento posible, porque lo que exige demasiada energía para funcionar no funciona.
Llegar al diagnóstico a los treinta o a los cuarenta trae alivio y después enfado: por las carreras a medias, por las relaciones que se rompieron con la etiqueta de «desastre». Ese duelo se trabaja, y se trabaja aparte del de la identidad, aunque lleguen juntos.
Quien crece LGTBIQ+ aprende a leer la sala; quien tiene TDAH sin diagnosticar aprende a tapar. Cuando las dos coinciden se refuerzan, y eso explica por qué el diagnóstico llega tan tarde en esta comunidad y por qué el cansancio no se arregla durmiendo.
La impulsividad del TDAH y la escena se mezclan mal: decisiones de madrugada, consumo que empieza como manejo del aburrimiento, sexo compulsivo que calma un rato. Se mira sin sermón y sin dar por hecho que estás mal.
El TDAH viene muy acompañado de ansiedad, y en esta comunidad además de estrés de minorías. Se trabaja la regulación con técnicas que no dependan de una atención sostenida que ahora mismo no tienes.
Cómo trabajo
Me cuentas qué te trae y dónde estás con el TDAH.
Vemos cómo se manifiesta en tu día a día y qué quieres cambiar.
Trabajamos herramientas concretas, semana a semana.
Ajustamos lo que haga falta. Tú llevas el ritmo.

Sobre mí
Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+
Recibo desde hace más de ocho años a personas adultas que llegan con la sensación de haber ido siempre a contracorriente: listas que no se terminan, plazos que se echan encima y un cansancio que no cuadra con lo que han hecho ese día.
El TDAH adulto no es falta de voluntad ni una etiqueta de moda: es otra forma de regular la atención, el impulso y el tiempo, y suele llegar envuelta en años de creerse vago o desordenado. En la comunidad LGTBIQ+ se le suma haber aprendido pronto a disimular, y disimular cansa el doble.
Por debajo suele aparecer otra cosa: años de creerte vago antes de saber que había un nombre para esto. Aquí la atención, la impulsividad, la postergación y la culpa acumulada se trabajan, en Madrid o por videollamada.
Sígueme en Instagram · @preguntadorenserieUna primera sesión para ver cómo funciona el tuyo y por dónde empezar. Online o en Madrid.
Reservar primera sesiónPreguntas frecuentes
Se observa más prevalencia de síntomas de TDAH en personas de minorías, y hay dos explicaciones que conviven: el estrés sostenido de crecer en un entorno hostil afecta a funciones como la atención y el control de impulsos, y además muchos síntomas quedan tapados durante años porque siempre hay una explicación alternativa a mano. Lo que sí se ve en consulta con claridad es que el diagnóstico llega mucho más tarde.
Sí, y es de lo más frecuente. Se valora en las primeras sesiones y, si tiene sentido evaluarlo formalmente, se coordina con quien corresponda. Mientras tanto se puede trabajar igual con lo que te está costando.
Trabajo la parte psicológica: evaluación funcional, estrategias, autoestima y todo lo que rodea al TDAH. El diagnóstico formal y la medicación los lleva psiquiatría, y se coordina si hace falta.
Es muy habitual. La medicación mejora la base atencional pero no monta sistemas ni deshace veinte años de creerte un desastre. Esa parte es justo la que se trabaja aquí.
Porque si tienes que dedicar las primeras sesiones a explicar tu contexto, se pierde tiempo. Y porque hay cosas —el doble disimulo, la impulsividad en la escena, el diagnóstico tardío por atribuirlo todo a la identidad— que solo se ven si se conocen las dos cosas a la vez.
Sí, y la mayoría lo hace así. Para TDAH tiene una ventaja concreta: se trabaja en tu propio escritorio, con tu propio caos delante, que es donde de verdad hay que montar los sistemas.
Las estrategias de organización suelen notarse en pocas semanas. La parte de autoestima y de duelo del diagnóstico tardío lleva más, y se decide contigo hasta dónde quieres llegar.
Reseñas en Google
Hace relativamente poco que empecé el proceso y ya siento que he entendido muchas cosas sobre mí. Después de pasar por varios psicólogos, por fin encontré una explicación a muchas dificultades que llevaba años arrastrando con el diagnóstico de TDAH. Hicimos una evaluación muy completa y eso me ayudó a entender por qué había cosas que siempre me costaban tanto. El trabajo sigue siendo uno de los temas que más me agobian y todavía nos queda mucho por trabajar, pero ahora siento que tengo un punto de partida mucho más claro. Me está ayudando mucho a dejar de culpabilizarme por no llegar a todo y a empezar a hacer cambios que de verdad sean realistas para mí.
Empecé terapia con la idea de aprender a gestionar mejor mis relaciones sociales y sentimentales, mi adicción a las redes sociales y al móvil y mi ansiedad por el paso del tiempo. Pensaba que esos eran los principales problemas, pero durante el proceso fui descubriendo otras cosas sobre mí que no esperaba, entre ellas un diagnóstico de TDAH, que me ayudó a entender muchas situaciones que llevaba años viviendo. Hoy estoy dejando esa etapa atrás. Tengo un nuevo trabajo, estoy mucho más centrado en mis objetivos profesionales y siento que mi vida va tomando una dirección que me hace sentir orgulloso. No ha sido un camino fácil, pero el esfuerzo está mereciendo la pena y estoy muy contento de haber dado el paso de empezar terapia.
Empecé terapia hace algo más de un año con la necesidad de poner orden en mi vida. Me sentía muy abrumado por la carga de trabajo. Durante el proceso también entendí mucho mejor cómo influía el TDAH en mi día a día. Aprender a conocerme y dejar de luchar constantemente contra mi propia cabeza ha sido uno de los cambios más importantes. Es un camino que continúa, pero hoy tengo muchas más herramientas para gestionarlo. Mirando atrás, siento que he avanzado muchísimo. He crecido profesionalmente, he conseguido organizar mejor mis horarios, mi tiempo y mis relaciones, y eso me hace sentir que tengo mucho más control sobre mi vida. Aún queda camino por recorrer, pero estoy muy lejos de donde empecé.
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