Esto no va de peso
No trabajamos para que adelgaces. Trabajamos para que dejes de castigarte, que es una cosa distinta y que además no depende de la báscula.
«No fats, no fems.» Lo leíste en un perfil a los diecinueve y desde entonces lo dices tú, hacia dentro, cada vez que te miras. Esto no va de adelgazar: va de dejar de vivir bajo tu propia vigilancia.

¿Te suena esto?
Te has quitado de fotos, de la playa y de la piscina para no salir en según qué ángulo.
En apps has llegado a poner tu peso o a avisar antes de quedar, por si acaso.
Cuando alguien te dice que le gustas, piensas que aún no te ha visto bien.
Te tratas con una dureza que no le permitirías a nadie con un amigo.
Evitas el gimnasio precisamente por cómo crees que te van a mirar allí.
Ligas con la luz apagada, con camiseta o directamente no ligas.
En qué te acompaño
No trabajamos para que adelgaces. Trabajamos para que dejes de castigarte, que es una cosa distinta y que además no depende de la báscula.
Casi nunca es tuya de origen: viene del vestuario del colegio, de un comentario en casa, de un perfil que ponía «solo atléticos». Se identifica de dónde salió cada frase, porque es más fácil discutirle a una frase con dueño.
En el ambiente gay la vara de medir el cuerpo es especialmente estrecha y especialmente pública. Nombrarlo no es victimismo: es entender por qué esto pesa más aquí que en otros sitios.
La vergüenza corporal se nota sobre todo en la cama: la luz, la ropa, las posturas, lo que no dejas que te toquen. Se trabaja de forma concreta, sin generalidades.
Piscina, playa, gimnasio, fotos, verano. Se vuelve por pasos y con un plan, no a base de obligarte de golpe.
Aquí no se pesa a nadie ni se hacen dietas. Si en algún momento decides mover algo de tu salud, lo harás desde otro sitio y con menos castigo.
Cómo trabajo
Contamos qué te dices y desde cuándo, sin que tengas que hablar de kilos si no quieres.
Separamos qué frases son tuyas y cuáles las heredaste, y de quién exactamente.
Vamos recuperando sitios y situaciones concretas, empezando por las más manejables.
Trabajamos las recaídas, que las hay, sobre todo en verano y en épocas de más exposición.

Sobre mí
Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+
Recibo en consulta a hombres gay y a personas LGTBIQ+ que llevan media vida evitando fotos, playas y vestuarios. Casi ninguno lo dice en la primera frase: llegan por ansiedad, por autoestima o por algo de pareja, y el cuerpo aparece después.
En el ambiente el cuerpo se comenta en voz alta y se filtra en las apps con una naturalidad que en otros contextos sería impensable. Cuando llevas años leyendo lo que sobra y lo que falta, esa vara acaba dentro y ya no hace falta que nadie la aplique desde fuera. Ahí es donde intervengo.
Aquí no se pesa a nadie ni se manda ninguna dieta: se trabaja para que dejes de vivir bajo vigilancia.
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Reservar primera sesiónPreguntas frecuentes
No. Aquí no se pesa ni se planifican comidas. Si en algún momento quieres trabajar salud, se hace con profesionales de ese ámbito y desde un lugar que no sea el castigo.
No necesariamente. Puedes odiar tu cuerpo sin tener un trastorno de la conducta alimentaria. Si además hay atracones, restricción o purgas, se mira y se aborda, y hay páginas específicas para eso.
Puede ser, y sigue sin justificar cómo te hablas. Lo que se trabaja aquí es el trato, no la talla. Una cosa no cura la otra: hay mucha gente que adelgazó y siguió odiándose igual.
Porque el filtro corporal es explícito y público: descripciones en apps, códigos en fiestas, comentarios que se dicen sin bajar la voz. La presión existe en todas partes, pero aquí se dice en alto.
No hace falta. Se puede trabajar entero sin mencionar un número.
Sí, y para esto muchas personas la prefieren: hablas desde tu casa, sin sala de espera y sin sentirte mirado al entrar.
Reseñas en Google
Empecé con Mariano después de probar dos psicólogos, me acompañó a transitar uno de los momentos más difíciles de mi vida. Siempre me sentí muy acompañado y contenido. Recomiendo su trabajo sin ninguna duda.
Siempre quise hacer terapia pero no me atrevía. Mariano me ayudó a ver que no tenía que ser un compromiso eterno sino algo breve y puntual mientras me hiciera sentido y lo necesitara. Me vino realmente bien. Recomiendo 100%.
Durante la terapia trabajé el duelo, lo demandante que era y que soy conmigo mismo, la presión del trabajo, la influencia de haber crecido en una familia bastante tradicional y cómo todo eso acababa afectando a mi autoestima. También hablamos mucho de la relación con mi cuerpo y de lo difícil que a veces es vivir con los ideales físicos que parecen existir dentro del ambiente gay.
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