Entender qué función tiene la comida
La comida no es el problema real: es una solución imperfecta a otro problema —ansiedad, soledad, vergüenza corporal. Identificar cuál es el primer paso.
Abres la nevera sin hambre real y terminas un paquete entero sin darte cuenta de cuándo empezaste. Después llega la vergüenza y la promesa de que mañana será distinto. Comer así casi nunca tiene que ver con la comida: tiene que ver con lo que estás intentando no sentir.

¿Te suena esto?
Te terminas un paquete entero de pie frente a la nevera, sin haber decidido realmente empezar.
Un rechazo en una app o una mala tarde en el trabajo termina, sin saber muy bien cómo, en un pedido a domicilio que no tenía que ver con hambre.
Te has prometido mil veces «esta semana como bien» y a las pocas horas vuelves a lo mismo.
Sales del gimnasio o cierras Grindr después de compararte con otros cuerpos, y lo siguiente que haces es buscar algo dulce.
Comes deprisa, casi sin registrar el sabor, y en cuanto terminas llega la culpa.
Escondes envoltorios, comes a escondidas o evitas comer delante de otras personas.
En qué te acompaño
La comida no es el problema real: es una solución imperfecta a otro problema —ansiedad, soledad, vergüenza corporal. Identificar cuál es el primer paso.
Muchos atracones nacen de haber restringido antes, por dieta o por autoexigencia estética. Salimos de ese péndulo sin sustituir un control por otro.
La presión estética del ambiente gay pesa más de lo que se reconoce. Trabajamos qué mensajes has interiorizado sobre cómo «debería» verse tu cuerpo.
La culpa que sigue a un atracón mantiene el ciclo en marcha. Aprendes a responder a esos momentos sin castigo.
Rechazo, soledad, comparación constante, estrés. Reconocer el patrón antes de que se dispare es parte central del trabajo.
No se trata de fuerza de voluntad, sino de tener otras formas de regular lo que sientes cuando la comida deja de ser la única salida.
Cómo trabajo
Reservas online y nos conocemos por videollamada en una primera sesión de 60 minutos. Me cuentas qué te trae.
Valoramos tu situación y marcamos objetivos realistas, a tu ritmo y a tu medida.
Sesiones de 50 minutos, semanales o quincenales, desde donde estés: España, Europa o cualquier parte del mundo.
Vamos ajustando técnicas, frecuencia y enfoque según avances. Tú llevas el timón.

Sobre mí
Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+
Vengo acompañando desde hace años a hombres LGTBIQ+ que se dan atracones y se quedan con la culpa, prometiéndose que mañana lo controlan. Casi ninguno llega hablando de comida: llegan diciendo que hay algo que no saben calmar de otra forma.
El atracón no es falta de voluntad ni un problema de dieta. Miramos qué lo dispara, qué emoción tapa —ansiedad, vacío, la exigencia con el cuerpo que respira el ambiente— y qué aprendiste a hacer con lo que sentías cuando no había otra salida.
Por debajo suele aparecer otra cosa: comer a escondidas y castigarse después se vuelve un ciclo que alivia un minuto y pesa el resto del día. Aquí los atracones no se minimizan ni se reducen a «comer menos»: se trabajan.
Sígueme en Instagram · @preguntadorenserieDeja de pelear contra la comida y empieza a entender lo que hay debajo
Reservar primera sesiónPreguntas frecuentes
Depende de la frecuencia, la intensidad y el impacto que tengan en tu vida. No toda comida emocional constituye un trastorno, pero cuando se repite, genera sufrimiento o interfiere con tu día a día, merece atención profesional. En la primera sesión valoramos juntos la magnitud de lo que te está pasando.
La presión estética del ambiente gay, la comparación constante en apps y gimnasios, y el estrés de minoría acumulado generan un terreno fértil para usar la comida como forma de regular emociones difíciles.
No trabajo como nutricionista. Cuando es necesario, coordino contigo la derivación a un profesional de la nutrición; mi trabajo se centra en la función emocional de la comida y en romper el ciclo entre restricción y atracón.
No siempre. Si detecto señales de un TCA que requiera un abordaje multidisciplinar —médico, nutricional, psiquiátrico—, te lo comunico con claridad y coordinamos ese equipo junto con la terapia.
Varía según cada persona y la intensidad del patrón. Lo habitual es empezar a notar cambios en la relación con la comida tras varios meses de trabajo constante.
Sí. Trabajo con hombres gay en España, en Europa y en cualquier parte del mundo, siempre que puedas garantizar un espacio privado y una conexión estable para la videollamada.
Nos conocemos por videollamada durante unos 60 minutos. Me cuentas tu relación con la comida, qué situaciones la disparan y qué has intentado hasta ahora. No hay examen ni juicio: solo empezamos a entender juntos qué función está cumpliendo.
Reseñas en Google
Empecé con Mariano después de probar dos psicólogos, me acompañó a transitar uno de los momentos más difíciles de mi vida. Siempre me sentí muy acompañado y contenido. Recomiendo su trabajo sin ninguna duda.
Durante la terapia trabajé el duelo, lo demandante que era y que soy conmigo mismo, la presión del trabajo, la influencia de haber crecido en una familia bastante tradicional y cómo todo eso acababa afectando a mi autoestima. También hablamos mucho de la relación con mi cuerpo y de lo difícil que a veces es vivir con los ideales físicos que parecen existir dentro del ambiente gay.
Mariano ha sido un gran apoyo en los momentos que más necesitaba. En su consulta he encontrado no solo un espacio seguro, sino también herramientas para ordenar mis pensamientos y emociones.
Reseñas publicadas en Google y anonimizadas con iniciales para proteger la privacidad de cada persona.
Ver todas las reseñas en Google →Sigue explorando