Entender el vacío de después
Trabajamos qué buscas realmente detrás del contacto: compañía, validación, descarga de tensión. Nombrar la necesidad real es el primer paso para dejar de repetir el mismo patrón sin resultado.
El sexo funciona, lo que viene después no: el vacío, la desconexión, la pregunta de si esto es todo. Da igual que sea por apps, en cruising o en una sauna: no eres un adicto ni un exagerado, buscas intimidad donde solo hay contacto.

¿Te suena esto?
Quedas con alguien por una app, todo va bien durante el encuentro, y en cuanto se va sientes un vacío que no esperabas.
En cuanto termina el sexo quieres desaparecer: te cuesta quedarte, seguir hablando o dejar que la cosa se alargue.
Llevas meses encadenando citas de una noche y ya no sabes si es lo que quieres o solo lo que sabes hacer.
Cuando alguien te gusta de verdad te bloqueas: sabes ligar, no sabes cómo dejarte conocer.
Comparas tu cuerpo con el de cada perfil que ves en la app y el sexo empieza a darte más ansiedad que placer.
Te preguntas si tanto sexo casual significa que tienes un problema, y esa duda te persigue después de cada encuentro.
En qué te acompaño
Trabajamos qué buscas realmente detrás del contacto: compañía, validación, descarga de tensión. Nombrar la necesidad real es el primer paso para dejar de repetir el mismo patrón sin resultado.
No partimos de que el sexo casual sea un problema. Miramos qué función cumple en tu vida hoy y si te sigue sirviendo o ha dejado de hacerlo.
Si quieres algo más pero no sabes cómo sostenerlo, trabajamos qué te frena: miedo al rechazo, a depender, a que te conozcan de verdad.
Las apps convierten tu cuerpo en un escaparate permanente. Trabajamos tu relación con la imagen para que deje de decidir por ti.
Te ayudo a identificar si el patrón responde a deseo genuino, a rutina o a un intento de regular ansiedad, soledad o aburrimiento.
Si decides dar el salto a algo con más continuidad, trabajamos las herramientas para sostenerlo sin perderte por el camino.
Cómo trabajo
Reservas online y nos conocemos por videollamada en una primera sesión de 60 minutos. Me cuentas qué te trae.
Valoramos tu situación y marcamos objetivos realistas, a tu ritmo y a tu medida.
Sesiones de 50 minutos, semanales o quincenales, desde donde estés: España, Europa o cualquier parte del mundo.
Vamos ajustando técnicas, frecuencia y enfoque según avances. Tú llevas el timón.

Sobre mí
Psicólogo General Sanitario M-36402 · Enfoque Afirmativo LGTBIQ+
Llevo años trabajando con hombres gais que buscan en el sexo casual algo que luego no acaba de llenarles, y que se van a casa más vacíos de lo que llegaron. Aquí no hay juicio sobre cómo vives tu sexualidad: miramos qué estás buscando de verdad.
El sexo casual no es un problema en sí, y no vengo a moralizar sobre apps, saunas ni cruising. Lo que trabajo es otra cosa: qué buscas ahí, qué encuentras, y cómo te deja al día siguiente.
Los hombres gais suelen llegar a consulta por el malestar que rodea el sexo, no por el sexo en sí: el vacío, la comparación constante, la dificultad para conectarlo con la intimidad. Ese malestar sí tiene trabajo posible. Aquí el sexo casual no se convierte en el problema por defecto: se mira qué te aporta y qué te cuesta, y eso se trabaja.
Sígueme en Instagram · @preguntadorenserieUn espacio para hablar de sexo casual sin interrogatorio moral ni diagnóstico exprés.
Reservar primera sesiónPreguntas frecuentes
No. El sexo casual no es patológico. Lo que trabajamos no es el acto sino el malestar que puede venir con él: el vacío después, la sensación de usar o ser usado, el deseo de algo más que no sabes cómo encontrar, o la dificultad para pasar del sexo a la intimidad.
La cultura gay ha construido el sexo casual como espacio de liberación (tras siglos de represión) y como código social propio. Eso no es malo, pero puede generar una dinámica donde la intimidad emocional y la sexual están muy separadas, y donde el contacto físico se usa para regular emociones sin conseguirlo del todo.
La compulsividad implica no poder parar aunque quieras, que interfiera con otras áreas de tu vida. El malestar con el sexo casual es más sutil: puedes parar, pero cuando paras hay un vacío. Son cosas distintas.
Sí. Muchos hombres gay llegan sabiendo ligar bien, sabiendo tener sexo, pero sintiéndose incapaces de crear vínculo con esa misma persona. Esa brecha es uno de los temas más frecuentes en consulta.
Sí. Toda la terapia es online.
Las relaciones abiertas pueden generar dinámicas emocionales propias respecto al sexo externo. Eso también tiene espacio aquí.
Una conversación sin juicio en la que me cuentas lo que estás viviendo. Decidimos juntos si tiene sentido continuar.
Reseñas en Google
Empecé con Mariano después de probar dos psicólogos, me acompañó a transitar uno de los momentos más difíciles de mi vida. Siempre me sentí muy acompañado y contenido. Recomiendo su trabajo sin ninguna duda.
Un acierto. Desde la primera sesión sentí que estaba hablando con alguien que realmente entendía mi realidad como hombre gay. Me ayudó a trabajar mis inseguridades y dificultades en mis vínculos.
Buscaba ordenar mis ideas en un momento complicado y la suerte me hizo encontrar a Mariano. Luego he pasado de todo… siempre con su gran apoyo. Sin su ayuda no estaría aquí tan feliz y tan preparado para lo que venga. Gran profesional, gran persona y después de 5 años de terapia puedo decir que gran amigo. Le he enviado a casi toda mi familia y amigos… todos opinamos lo mismo. La confianza y la conexión que creas con el es casi automática, y le estoy muy agradecido por toda su ayuda. 100% recomendable.
Reseñas publicadas en Google y anonimizadas con iniciales para proteger la privacidad de cada persona.
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