Sin agenda oculta
No trabajo para que lo dejes ni para que sigas. Trabajo para que decidas tú con la cabeza descansada. Si en algún momento quieres salir, se prepara bien; si no, se trabaja lo que te está costando ahora.
La mayoría de las consultas no están preparadas para esto: o te tratan como a una víctima o te tratan como a un problema. Aquí no hay que empezar cada sesión explicando tu trabajo ni defendiéndolo.

¿Te suena esto?
Tienes que decidir a quién se lo cuentas: familia, amigos, pareja, médicos. Y calcular las consecuencias cada vez.
Estás disponible y agradable durante horas, y luego no sabes apagar eso al llegar a casa.
Los ingresos suben y bajan, y la cabeza va detrás de la agenda del mes.
Has vivido situaciones de riesgo que no has contado nunca porque temías el sermón.
Cuesta separar el sexo del trabajo cuando llega el sexo que sí querías.
Piensas en dejarlo o en compaginarlo y no tienes con quién pensarlo sin que te empujen.
En qué te acompaño
No trabajo para que lo dejes ni para que sigas. Trabajo para que decidas tú con la cabeza descansada. Si en algún momento quieres salir, se prepara bien; si no, se trabaja lo que te está costando ahora.
Muchas personas llevan dos armarios a la vez: la orientación o la identidad por un lado y el trabajo por otro. Gestionar dos secretos en paralelo agota más que cualquiera de los dos por separado, y eso se ordena.
Estar disponible, atento y agradable durante horas deja el cuerpo encendido. Se entrenan rutinas concretas de cierre para que la jornada termine de verdad al cerrar la puerta.
Se puede hablar de lo que pasó sin sermón y sin que se convierta en una denuncia contra tu voluntad. Si hubo agresión o coacción, se trabaja como lo que es: algo que te hicieron.
Cuando el sexo es tu trabajo, el sexo que eliges puede volverse raro, o dejar de apetecer. Se trabaja recuperar un espacio propio que no tenga nada que ver con la agenda.
Si quieres salir, se hace con plan: dinero, tiempos, red y qué contar a quién. Salir sin plan es lo que hace que mucha gente vuelva en peores condiciones.
Cómo trabajo
Cuentas lo que quieras contar. No hace falta detallar clientes ni prácticas para poder trabajar.
Separamos qué es del trabajo, qué es de tu vida y qué se está mezclando. Suele ser el primer alivio.
Se trabaja lo que más pese ahora: el cierre de jornada, la ansiedad económica, un episodio concreto o el secreto.
Se revisa cada pocas semanas, y si aparece la idea de dejarlo, se prepara con calma.

Sobre mí
Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+
Recibo en consulta a trabajadores sexuales LGTBIQ+ que han pasado antes por terapeutas donde acabaron explicando y defendiendo su trabajo en lugar de trabajar lo suyo. Casi todos llegan con esa desconfianza puesta, y me parece razonable.
En esta comunidad muchas personas llegaron al trabajo sexual por vías muy distintas: por dinero, por migración, por deseo, por falta de alternativas o por varias a la vez. Meter todo eso en la misma categoría es lo que hace que la gente no vuelva a la segunda sesión. Por eso aquí se empieza preguntando, no clasificando.
Aquí no hay que justificar a qué te dedicas ni prometer que lo vas a dejar: se trabaja con lo que traigas.
Sígueme en Instagram · @preguntadorenserieUna primera sesión confidencial para ver qué te está pesando ahora. Online o en Madrid.
Reservar primera sesiónPreguntas frecuentes
No. No trabajo con esa agenda. Si tú quieres dejarlo, se prepara bien; si no, trabajamos lo que estés trayendo. Las dos opciones se respetan igual.
Sí, con el mismo secreto profesional que cualquier proceso. No aparece en informes ni se comparte con nadie. Las excepciones legales son las mismas que en cualquier terapia y se explican en la primera sesión.
No. Puedes trabajar sin describir clientes ni prácticas. Solo se entra en lo concreto si es útil para ti.
Es de lo más frecuente, justamente por miedo al sermón. Se puede hablar de una agresión o de una situación de riesgo sin que eso desencadene nada que tú no decidas.
Se trabaja con plan: números reales, plazos, qué red tienes y qué vas a contar. Salir sin plan es lo que hace que mucha gente vuelva en peores condiciones.
Sí, y es lo que más se usa aquí: permite mantener la privacidad y encaja con horarios irregulares.
Reseñas en Google
Durante mucho tiempo sentí que mi vida giraba alrededor de la noche y que había perdido de vista quién era y qué quería. Empezar terapia me ayudó a parar, tomar distancia y reconstruir mi vida poco a poco. Hoy tengo un trabajo estable, he recuperado rutinas que me hacen bien y, sobre todo, ya no necesito tanto la aprobación de los demás para sentirme suficiente. Ha sido uno de los cambios más importantes que he hecho por mí y estoy muy agradecido por todo el proceso.
Empecé terapia sobre todo para trabajar mis relaciones, porque siempre acababa repitiendo el mismo tipo de patrón. No es algo que se consiga de un día para otro, pero noto muchísimo la diferencia, gracias a las herramientas que me está dando Mariano me siento mucho más segura, más motivada y afronto las relaciones de otra manera. Mil graciaaaas!!
Desde la primera sesión me hizo sentir cómodo, sin juicios y sin tener que invertir tiempo en explicar quién soy o justificar determinadas experiencias. Como profesional especializado en el colectivo, entendió muchos aspectos de mi realidad de forma natural.
Reseñas publicadas en Google y anonimizadas con iniciales para proteger la privacidad de cada persona.
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