Nombrar el tema sin estallar
El silencio protege un rato y erosiona años. Facilitamos la conversación que llevan meses esquivando, con reglas que la hacen segura.
El cariño está intacto, la convivencia funciona, y sin embargo el sexo se volvió un tema incómodo. Uno quiere más, el otro casi nunca, o ninguno recuerda la última vez. El deseo en pareja no muere por accidente ni revive por decreto, sino que se entiende y se trabaja.
Psicólogo General Sanitario M-36402 · Online · Confidencial · Español e inglés

¿Te suena esto?
El deseo rara vez desaparece: queda enterrado bajo la rutina, el estrés, los conflictos no hablados y la comparación con lo que «deberíamos» desear. En parejas gais pesan además los acuerdos sobre exclusividad y la falta de modelos. El bajo deseo suele ser un síntoma de la relación, no un fallo de uno de los dos.
Han pasado semanas o meses y el tema flota sin que nadie lo nombre.
Uno propone y el otro esquiva. El rechazo duele y proponer da miedo.
El sexo se volvió trámite previsible, lejos de lo que era al principio.
Se comparan con el guion gay de deseo permanente y se sienten defectuosos.
Las apps, el porno o los terceros llenan el hueco y agrandan la distancia.
Temen que sin sexo la relación tenga fecha de vencimiento.
En qué te acompaño
El silencio protege un rato y erosiona años. Facilitamos la conversación que llevan meses esquivando, con reglas que la hacen segura.
Rutina, fusión excesiva, conflictos no resueltos, medicaciones, autoexigencia. El deseo baja por causas identificables. Las mapeamos.
Querer distinto no convierte a nadie en frígido ni en obseso. Es una diferencia muy común en parejas. Se gestiona, no se sentencia.
Esperar que el deseo aparezca solo, como al inicio, es la trampa, porque el deseo en pareja larga se cultiva. Aprendemos cómo.
Del contacto sin presión al encuentro pleno, con un plan progresivo que quita el examen y devuelve el juego.
Monogamia con más erotismo, acuerdos abiertos, o aceptar un ritmo propio. La meta la definen ustedes, no el estándar del ambiente.
Cómo trabajo
La primera sesión dura 60 minutos, online por videollamada o presencial en Chueca (Madrid), y sirve para entender qué les pasa como pareja y acordar un plan. Después, sesiones de 50 minutos, semanales o quincenales, con objetivos concretos que revisamos entre los tres. Sin permanencia: ustedes deciden cuándo seguir y cuándo parar.
Reservas online y nos conocemos por videollamada en una primera sesión de 60 minutos. Me cuentas qué te trae.
Valoramos tu situación y marcamos objetivos realistas, a tu ritmo y a tu medida.
Sesiones de 50 minutos, semanales o quincenales, desde donde estés: España, Latinoamérica o el mundo.
Vamos ajustando técnicas, frecuencia y enfoque según avances. Tú llevas el timón.

Sobre mí
Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+
Trabajo desde hace tiempo con parejas gais a las que el deseo se les ha ido apagando sin que nadie se atreva a decirlo en voz alta. Que el sexo baje no significa que la relación esté acabada, ni que alguien tenga la culpa. Aquí el deseo no se exige, sino que se entiende qué lo está bloqueando.
En parejas de dos hombres la discrepancia de deseo carga un mito extra, el de que el deseo masculino debería ser constante y simétrico. Trabajo el deseo real, el que fluctúa, se apaga y se reaviva, sin ese guion imposible encima.
El bajo deseo es de los motivos de consulta sexual que más veo en parejas de larga duración. Cuando se quitan la presión y lo no dicho, el erotismo a menudo encuentra el camino de vuelta. Aquí el deseo no se fuerza, sino que se entiende qué lo apagó y se trabaja.
Sígueme en Instagram · @preguntadorenserieCuando llevan meses sin sexo y evitan hablarlo, cuando uno siente rechazo y el otro presión, o cuando han intentado forzarlo y ha ido a peor. En terapia de pareja trabajamos la comunicación, la intimidad y el deseo como algo que se construye entre los dos, no algo que se espera que vuelva solo.
Reservar primera sesiónPreguntas frecuentes
Sí. Con el tiempo, la novedad y la incertidumbre del principio dan paso al apego, que aporta calma pero no enciende igual. En parejas largas el deseo pasa de espontáneo a cultivado, y necesita condiciones para aparecer. Que baje es normal; que desaparezca sin hablarlo, es lo que daña.
Nadie. Que los dos deseen distinto es lo más habitual, no la excepción. El problema no es la diferencia sino cómo se gestiona, con presión de un lado, evitación del otro y resentimiento mutuo. La terapia trabaja el encuentro entre ambos ritmos, sin patologizar a ninguno.
A veces alivia la presión y a veces solo traslada el problema. Si la desconexión erótica entre ustedes no se trabaja, la apertura puede agrandarla. Abrir puede ser una decisión legítima, pero funciona mejor como elección madurada que como parche de emergencia. Lo exploramos sin agenda.
Ese es el ciclo clásico de proponer, rechazar, resentir y evitar, hasta que nadie propone. Se rompe por fases. Primero se despresuriza el contacto (tocarse sin que «signifique» sexo), después se reconstruye el acercamiento con códigos nuevos que no expongan tanto a ninguno.
Sí. Medicaciones (antidepresivos incluidos), testosterona, sueño, alcohol o condiciones médicas influyen. Parte del proceso es descartar lo orgánico con tu médico mientras trabajamos lo relacional y lo psicológico, porque las dos vías se complementan y ninguna sustituye a la otra.
El formato central es conjunto, porque el deseo de pareja se trabaja en pareja, con alguna sesión individual si hay temas propios (historia sexual, culpa, imagen corporal) que conviene abrir a solas primero. Lo decidimos en la primera sesión.
Sí. Sesiones de pareja por videollamada para España y toda Latinoamérica, en español neutro o inglés. La primera sesión dura 60 minutos; las siguientes, 50.
Reseñas en Google
Mariano ha sido un gran apoyo en los momentos que más necesitaba. En su consulta he encontrado no solo un espacio seguro, sino también herramientas para ordenar mis pensamientos y emociones.
Empecé terapia para trabajar algunos desafíos relacionados con el estrés laboral y, con el tiempo, el proceso fue evolucionando hacia otros aspectos muy importantes de mi vida. Uno de los temas que más trabajé fue mi motivación, tanto para desarrollar mi actividad como autónomo como para afrontar nuevos retos profesionales.
Conocí a Mariano porque me lo recomendó una amiga que estudió con él. Al principio fui con mi novia a terapia de pareja, pero al final esa relación no salió adelante y decidimos separarnos. Aun así, sentí que había conectado muy bien con él y quise seguir el proceso yo solo. Durante estos años hemos hablado de muchísimas cosas: de mi forma de entender las relaciones, las parejas abiertas, mi manera de vivir el amor, de ver la sociedad y también de mis proyectos de vida. Hoy he conseguido dedicarme a lo que siempre soñé, y además tengo una relación estable con una mujer que adoro. Ya no voy con la misma frecuencia, pero de vez en cuando vuelvo para hacer un «check-in» y poner un poco de orden. Mirando atrás me doy cuenta de todo lo que ha cambiado mi vida y de lo importante que ha sido conocerme, quitarme fantasmas aprendidos del pasado y tomar el toro por los cuernos. Un abrazo!!!!
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