Contener el impacto inicial
La infidelidad descubierta funciona como un trauma: imágenes intrusivas, hipervigilancia, montaña rusa emocional. Primero estabilizamos.
Lo descubriste por un mensaje, una app abierta o una confesión — o fuiste tú quien cruzó el acuerdo—. En parejas gay la infidelidad tiene capas propias: acuerdos que se suponían claros, el «todos lo hacen» del ambiente, la línea fina entre lo abierto y lo roto. Salir de ahí con claridad requiere método.
Psicólogo General Sanitario M-36402 · Online · Confidencial · Español e inglés

¿Te suena esto?
Revisas mensajes y apps buscando más pruebas, y cada hallazgo te rompe de nuevo.
No sabes si lo que pasó «cuenta» como infidelidad: los acuerdos nunca fueron tan claros.
Alternas entre querer irte, querer quedarte y querer entender qué pasó.
Las imágenes de lo que pasó se te meten en la cabeza sin permiso.
Fuiste tú, y la culpa no te deja ni contarlo bien ni repararlo.
Su entorno (y el tuyo) opina de tu relación más de lo que te ayuda.
En qué te acompaño
La infidelidad descubierta funciona como un trauma: imágenes intrusivas, hipervigilancia, montaña rusa emocional. Primero estabilizamos.
¿Se rompió el acuerdo o nunca hubo acuerdo claro? En parejas gay con distintos grados de apertura, definir la traición es parte del trabajo.
Qué dice la infidelidad de la relación, de cada uno y del contexto: comprensión que sirve para decidir, no excusas.
Sin plazos impuestos ni moralinas: criterios claros para elegir el camino y compromiso real con el elegido.
La confianza no vuelve por decreto: se reconstruye con transparencia pactada, tiempo y trabajo de ambos. Hay método para eso.
Si la relación termina, que sea con un cierre que no te deje años de desconfianza para el siguiente vínculo.
Cómo trabajo
Reservas online y nos conocemos por videollamada en una primera sesión de 60 minutos. Me cuentas qué te trae.
Valoramos tu situación y marcamos objetivos realistas, a tu ritmo y a tu medida.
Sesiones de 50 minutos, semanales o quincenales, desde donde estés: España, Latinoamérica o el mundo.
Vamos ajustando técnicas, frecuencia y enfoque según avances. Tú llevas el timón.

Sobre mí
Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+
Paso buena parte de mis semanas con parejas gais después de una infidelidad, cuando todo se ha vuelto sospechoso y nadie sabe cómo se vuelve atrás. Aquí no hay un culpable que señalar ni un veredicto que dictar: hay dos personas decidiendo, con calma, qué quieren hacer ahora.
Trabajo infidelidades en parejas monógamas y abiertas, y conozco la particularidad gay: acuerdos difusos, el ambiente pequeño donde todo se sabe, apps al alcance de un pulgar. Sin moralina en ningún sentido: ni la fidelidad es sagrada ni la infidelidad es imperdonable. Lo que importa es qué quieren construir ustedes.
La infidelidad es de las crisis de pareja más frecuentes en mi consulta y, contra la intuición, no siempre es el final: muchas parejas salen con acuerdos más honestos que los que tenían. Otras confirman que era el final, y cerrarlo bien también es un éxito terapéutico. Aquí la infidelidad no se salda con un culpable: se trabaja.
Sígueme en Instagram · @preguntadorenserieNo tomes la decisión más importante en el peor momento emocional. Trabajemos primero la claridad; después, el camino.
Reservar primera sesiónPreguntas frecuentes
Sí, y ocurre más de lo que se cree: la investigación sobre parejas muestra que muchas no solo sobreviven sino que renegocian una relación más honesta. Requiere tres cosas: que quien cruzó el límite asuma responsabilidad real, que ambos quieran reparar y un proceso estructurado. No es rápido, pero es posible.
Todo el sentido: en las relaciones abiertas la traición no es el sexo sino la ruptura del acuerdo — mentir, saltarse reglas pactadas, ocultar. A veces duele más, porque el acuerdo existía justamente para que hubiera confianza. Trabajamos la herida y la renegociación igual que en cualquier infidelidad.
Muy normal: las imágenes intrusivas son una respuesta casi traumática al descubrimiento, no un signo de debilidad ni de obsesión. Con técnicas específicas (incluido EMDR cuando está indicado) esa intrusión disminuye hasta permitirte pensar con claridad.
Por supuesto, y es valiente hacerlo. Trabajamos la culpa, el porqué real (que casi nunca es solo deseo) y cómo reparar si tu pareja te da la oportunidad — o cómo cerrar con dignidad si no. Sin flagelación y sin autoengaño.
La transparencia ayuda; el interrogatorio forense, no siempre. Hay preguntas que sanan («¿por qué?», «¿qué significó?») y detalles que solo alimentan imágenes intrusivas. En sesión aprendemos a distinguirlos y pactar qué información repara y cuál daña.
Depende del momento: en crisis aguda a veces conviene una sesión individual para cada uno antes de sentarse juntos. Si ambos quieren explorar la reparación, el formato de pareja es el central. Lo definimos en la primera consulta.
Sí. Sesiones individuales o de pareja por videollamada para España y toda Latinoamérica, en español neutro o inglés. Primera sesión de 60 minutos; las siguientes, de 50.
Reseñas en Google
Un acierto. Desde la primera sesión sentí que estaba hablando con alguien que realmente entendía mi realidad como hombre gay. Me ayudó a trabajar mis inseguridades y dificultades en mis vínculos.
Empecé terapia sobre todo para trabajar mis relaciones, porque siempre acababa repitiendo el mismo tipo de patrón. No es algo que se consiga de un día para otro, pero noto muchísimo la diferencia, gracias a las herramientas que me está dando Mariano me siento mucho más segura, más motivada y afronto las relaciones de otra manera. Mil graciaaaas!!
Muy buena experiencia haciendo terapia con Mariano. Me ayudó mucho con temas de pareja, trabajo y también con mi relación con mi familia. Me sentí súper cómodo y acompañado durante todo el proceso. La verdad, muy recomendable y seguro volveré más adelante 😊
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