Ortorexia · Hombres gay · Terapia online

Ortorexia: cuando comer sano deja de ser salud y se vuelve control

Nadie te va a decir que tienes un problema, porque desde fuera parece disciplina. Pesar la comida, no cenar fuera por no saber qué lleva y sentir culpa moral por un plato: eso ya no es cuidarse.

Mariano Ventura Barreira, Psicólogo General Sanitario M-36402, terapia afirmativa LGTBIQ+ online
Onliney en
Madrid
+8años
acompañando
36402Colegiado
COPM
EspañaEuropa y el mundo

¿Te suena esto?

Todos te felicitan por lo que a ti te está encogiendo la vida

01

Te cuesta comer fuera de casa porque no controlas los ingredientes ni las cantidades.

02

Cancelas planes que giran en torno a la comida, o vas y no comes.

03

Miras etiquetas, pesas raciones o cuentas macros aunque no lo necesites para nada.

04

Cuando te sales de tu plan sientes culpa, no fastidio: culpa, como si hubieras hecho algo malo.

05

Divides la comida en buena y mala, y a ti en buena o mala persona según lo que hayas comido.

06

Todo el mundo te dice que te cuidas muchísimo y por dentro sabes que no va de salud.

En qué te acompaño

Qué es la ortorexia y por qué cuesta tanto detectarla

Reservar sesión

No está en el DSM-5, y aun así existe

La ortorexia no es un diagnóstico oficial: no aparece en el DSM-5. Decirlo con claridad importa, porque quien te prometa un diagnóstico te está vendiendo algo. Lo que sí está descrito y se ve en consulta es el patrón: obsesión con la pureza de lo que se come, rigidez y deterioro de la vida social.

La diferencia con cuidarse

Cuidarse suma opciones; la ortorexia las quita. La línea no está en qué comes, está en qué te pasa cuando no puedes comer así: si aparece ansiedad, culpa o necesidad de compensar, ya no es una elección alimentaria.

Por qué en el ambiente gay pasa desapercibida

En un ambiente donde la dieta y el gimnasio se aplauden como virtud, el trastorno viene disfrazado de disciplina y nadie lo señala. Al contrario: te felicitan. Esa es la razón por la que suele llegar tarde a consulta.

Control, no comida

Casi nunca va de comida. Va de control: controlar lo pequeño y medible cuando lo grande no se pudo controlar. Por eso trabajar solo la alimentación no funciona.

Qué la distingue de la vigorexia y del atracón

Son tres cosas distintas y conviene no mezclarlas: la vigorexia va de músculo e imagen, el atracón va de descontrol, y la ortorexia va de pureza y control de lo que entra. Se pueden solapar, pero el trabajo es distinto.

Qué se trabaja aquí

Flexibilizar sin que se te venga el mundo encima, recuperar los planes que dejaste, y mirar qué está sosteniendo esa necesidad de control. La comida se ordena sola cuando eso se mueve.

Cómo trabajo

Cómo empezamos

1

Primera sesión

Nos conocemos por videollamada y me cuentas cómo comes, sin que te vaya a juzgar ni a corregir el plato.

2

Mapa de reglas

Ponemos por escrito tus reglas alimentarias, que suelen ser muchas más de las que uno cree, y vemos cuánto te cuestan.

3

Flexibilizar por pasos

Se van soltando de una en una, empezando por las más asumibles, para que el cuerpo aprenda que no pasa nada.

4

Lo que hay debajo

Trabajamos la necesidad de control y la autoexigencia, que es donde está el motor. Si hiciera falta seguimiento nutricional o médico, se coordina.

Retrato de Mariano Ventura Barreira, psicólogo afirmativo LGTBIQ+

Sobre mí

Mariano Ventura Barreira

Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+

Atiendo con regularidad a hombres gais a los que todo el mundo felicita por lo disciplinados que son con la comida, y que por dentro llevan meses sin poder cenar fuera sin angustiarse.

La ortorexia no está en el DSM-5 y aun así se ve en consulta constantemente. Lo digo con rigor porque importa: aquí no te van a dar un diagnóstico que no existe, se va a trabajar el patrón, que sí es real.

Y hay algo que se ve poco: casi nunca va de comida, va de controlar lo pequeño cuando lo grande no se pudo controlar. Aquí eso no se aplaude como disciplina: se trabaja.

Sígueme en Instagram · @preguntadorenserie

Que comer deje de ser un examen diario

Reserva una primera sesión y miramos qué está sosteniendo esas reglas.

Reservar primera sesión

Preguntas frecuentes

Lo que la gente suele preguntarme

No está en el DSM-5 como diagnóstico independiente, y cualquiera que te diga lo contrario te está vendiendo algo. Lo que sí existe y se trabaja es el patrón: obsesión con la pureza de la comida, rigidez extrema y pérdida de vida social.

La pregunta útil no es qué comes, es qué te pasa cuando no puedes comer así. Si aparece ansiedad, culpa o necesidad de compensar, y si has ido dejando planes, ya no es una elección alimentaria.

No. El trabajo no es que comas mal: es que puedas salirte del plan sin que se te venga el mundo encima. La flexibilidad es el objetivo, no el desorden.

La vigorexia gira alrededor del músculo y de la imagen; la ortorexia, alrededor de la pureza de lo que comes. Se solapan a menudo, pero se trabajan distinto.

A veces sí, y entonces se coordina. Pero si solo se toca el plan de comidas sin mirar la necesidad de control, el patrón vuelve con otras reglas.

Es frecuente: la restricción rígida y el atracón son dos caras del mismo problema. Se trabajan a la vez.

Depende de cuántas reglas haya y de cuánto tiempo lleven. Lo que suele notarse pronto es recuperar planes: volver a cenar fuera antes de que la relación con la comida esté del todo ordenada.

Reseñas en Google

Lo que dicen quienes ya pasaron por consulta

5,0
★★★★★
Valoraciones en Google
★★★★★

Durante la terapia trabajé el duelo, lo demandante que era y que soy conmigo mismo, la presión del trabajo, la influencia de haber crecido en una familia bastante tradicional y cómo todo eso acababa afectando a mi autoestima. También hablamos mucho de la relación con mi cuerpo y de lo difícil que a veces es vivir con los ideales físicos que parecen existir dentro del ambiente gay.

M. B.
M. B. · Reseña verificada en Google
★★★★★

Mariano me ha ayudado mucho, y me sigue ayudando, entre otras cosas, con mi ansiedad social, y a aprender a distinguir hasta qué punto mis inseguridades son distorsiones («síndrome del impostor»), y a encontrar las habilidades en que realmente puedo mejorar, y cómo mejorarlas. En general, creo que Mariano es muy buen psicólogo, es amable, profesional, y empático. Y, en mi experiencia, tiene muchos recursos: a menudo propone técnicas y ejercicios nuevos específicos tanto para identificar la raíz de los problemas, como para atajarlos.

P. L.
P. L. · Reseña verificada en Google
★★★★★

Llegué a terapia con la necesidad de poner orden en muchos aspectos de mi vida. Quería trabajar cuestiones familiares, entender mejor algunos cambios vitales que estaba atravesando y encontrar un equilibrio entre mi relación de pareja, mis amistades y un trabajo en el sector audiovisual que me obliga a pasar muchos meses fuera de Madrid. Sentía que todo ocupaba demasiado espacio en mi cabeza y necesitaba no solo entender lo que me estaba pasando, sino también encontrar una forma más clara de tomar decisiones y construir un plan de acción que tuviera sentido para mí. Seguimos trabajando juntos y, poco a poco, voy aprendiendo a gestionar mejor todas estas áreas de mi vida. Mirando atrás, siento que ahora afronto las cosas con mucha más claridad y tranquilidad.

V. M.
V. M. · Reseña verificada en Google

Reseñas publicadas en Google y anonimizadas con iniciales para proteger la privacidad de cada persona.

Ver todas las reseñas en Google →