Masturbación compulsiva · Hombres gay · Terapia online

Masturbación compulsiva: no es cuántas veces, es que ya no lo decides tú

Empieza como cualquier otro día y termina tres horas después, sin haber disfrutado, con el cuerpo dolorido y con la sensación de haber tirado la tarde. No es un problema de cantidad ni de moral: es una conducta que se ha desacoplado del deseo.

Mariano Ventura Barreira, Psicólogo General Sanitario M-36402, terapia afirmativa LGTBIQ+ online
Onliney en
Madrid
+8años
acompañando
36402Colegiado
COPM
EspañaEuropa y el mundo

¿Te suena esto?

La señal no es la frecuencia. Es lo que hay alrededor

01

Lo haces cuando estás ansioso, aburrido o has tenido un mal día, no cuando te apetece.

02

Empiezas «cinco minutos» y se te van dos o tres horas sin darte cuenta.

03

Has llegado tarde, has cancelado planes o has dejado de dormir por esto.

04

Te haces daño: irritación, dolor, heridas que tardan en curarse, y aun así sigues.

05

Después no hay alivio: hay vergüenza y la promesa de que mañana no.

06

Con otra persona ya no respondes igual, y eso ha empezado a preocuparte.

En qué te acompaño

Qué se trabaja aquí

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Esto no va de porno

Puede haber porno de por medio o no haberlo. Aquí el foco está en la conducta en sí: el ritual, las horas, lo que la dispara y lo que hace por ti. Si lo tuyo es específicamente el consumo de porno, hay una página dedicada a eso y encaja mejor.

Para qué te sirve, que es la pregunta útil

Nadie hace esto tres horas por placer. Se hace para bajar algo: ansiedad, insomnio, aburrimiento, soledad, o para no sentir nada durante un rato. Averiguar qué apaga en tu caso es lo que abre la puerta, porque hasta que no hay otra forma de apagarlo, no se puede soltar.

El bucle de vergüenza y repetición

La secuencia es siempre parecida: malestar, conducta, alivio corto, vergüenza, más malestar. La vergüenza no frena el ciclo, lo alimenta, y por eso los intentos de pararlo a base de culpa llevan años sin funcionar.

Cuándo el cuerpo avisa

Irritación crónica, dolor, pérdida de sensibilidad, insomnio por trasnochar. El cuerpo suele avisar antes que la cabeza, y merece la pena hacerle caso sin dramatizar y sin quitarle importancia.

La respuesta sexual con otra persona

Es muy frecuente que aparezca dificultad para excitarse o para llegar con otra persona. Suele revertirse cuando la conducta se ordena, y se trabaja en paralelo para que no se convierta en una segunda preocupación.

Qué NO se hace aquí

Aquí no se cuentan las veces, no se firman abstinencias de treinta días ni se te va a decir que la masturbación sea un problema. Es una conducta normal; lo que se trabaja es cuando deja de ser tuya.

Cómo trabajo

Cómo empezamos

1

Primera sesión

Cuentas lo que quieras contar. No hace falta dar detalles de prácticas ni de contenidos para poder trabajar.

2

Ver el patrón

Miramos cuándo pasa: la hora, el estado de ánimo, qué ocurrió justo antes y qué hiciste después. El patrón aparece en una o dos semanas.

3

Meter alternativas

Se trabaja qué meter en ese hueco concreto, con cosas que de verdad bajen la activación, no con fuerza de voluntad.

4

Sostenerlo

Se revisan las recaídas, que las hay, y se cuida que no reactiven el ciclo de vergüenza.

Retrato de Mariano Ventura Barreira, psicólogo afirmativo LGTBIQ+

Sobre mí

Mariano Ventura Barreira

Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+

Recibo en consulta a hombres gais y a personas LGTBIQ+ que llevan años con esto y no lo han contado nunca. Casi siempre sale tarde, después de haber hablado de otras cosas, y casi siempre precedido de un «esto te va a parecer una tontería».

En esta comunidad hay un discurso muy liberado sobre el sexo, y eso que en general es bueno tiene un efecto secundario: cuando algo sexual se te va de las manos, cuesta el doble decirlo. Si todo el mundo alrededor lo lleva bien, admitir que a ti te está comiendo la tarde parece un fallo personal. Por eso aquí se separa lo que es libertad sexual de lo que es una conducta que ya no controlas.

Aquí no se cuenta ninguna vez ni se juzga nada de lo que hagas con tu cuerpo: se trabaja para que vuelvas a decidir tú.

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Que vuelva a ser una decisión tuya

Una primera sesión para ver qué lo dispara y qué te está dando. Online o en Madrid.

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Preguntas frecuentes

Lo que se pregunta cuando ya no lo decides tú

No hay un número. Dos veces al día pueden ser perfectamente sanas y una vez puede ser un problema si la haces para no sentir algo, te ocupa horas o te deja peor. La frecuencia no es el criterio: lo son el control, el motivo y las consecuencias.

Es un debate abierto en la clínica. La CIE-11 incluye el trastorno por comportamiento sexual compulsivo, pero no dentro de las adicciones. En la práctica da un poco igual la etiqueta: lo que importa es que se comporta como un bucle y que hay tratamiento para los bucles.

En el motor. Si lo que engancha es buscar, acumular y escalar contenidos, es más una cuestión de consumo. Si lo que engancha es la conducta misma —el rato, el ritual, apagar algo— es esto. Se solapan mucho y muchas personas tienen las dos; el abordaje cambia en el detalle.

Es una señal a tomarse en serio, y es de las más frecuentes en quienes piden ayuda. Conviene que un médico mire la parte física, y en paralelo se trabaja la conducta. No hay que elegir entre las dos cosas.

Suele mejorar bastante al ordenar la conducta, sobre todo si no hay causa médica de por medio. Se comprueba lo médico primero y luego se trabaja la respuesta con otra persona, que es una parte específica del proceso.

No. La masturbación no es el problema y la abstinencia forzada suele empeorar el bucle: aumenta la tensión y la siguiente vez llega con más fuerza. El objetivo es que sea una decisión y no una descarga automática.

Es muy habitual, sobre todo con estimulantes, y cambia bastante el abordaje porque hay dos cosas que se refuerzan entre sí. Se trabajan juntas y se dice desde el principio, sin sermón.

No. Se puede trabajar entero sin describir qué ves ni qué haces. Lo que hace falta es el cuándo y el para qué, no el contenido.

Reseñas en Google

Lo que dicen quienes ya pasaron por consulta

5,0
★★★★★
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Consulté a Mariano cuando empecé a tener algunos problemas en mi intimidad, sobre todo relacionados con la eyaculación precoz y con el uso de la pornografía. Me ayudó mucho a entender qué estaba pasando y a tener bastante más control. La verdad es que ahora conozco un montón de técnicas y hasta me he encontrado aconsejando a amigos 😂. Estoy mucho más tranquilo con estos temas y, sobre todo, disfrutando muchísimo más de mi sexualidad. Muy buena experiencia.

E. P.
E. P. · Reseña verificada en Google
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Durante la terapia trabajé el duelo, lo demandante que era y que soy conmigo mismo, la presión del trabajo, la influencia de haber crecido en una familia bastante tradicional y cómo todo eso acababa afectando a mi autoestima. También hablamos mucho de la relación con mi cuerpo y de lo difícil que a veces es vivir con los ideales físicos que parecen existir dentro del ambiente gay.

M. B.
M. B. · Reseña verificada en Google
★★★★★

Empecé terapia porque quería aclarar algunas cosas de mi relación con mi novio. Con el tiempo también me di cuenta de que estaba perdiendo un poco el control con las salidas y el ocio, y eso acababa pasándome factura. Mariano me guió y ayudó, aportándome herramientas para una mejor gestión sobre todo lo que me estaba pasando, poco a poco fui notando un cambio y una evolución muy favorable en estos aspectos. Fue de gran ayuda su cercanía, profesionalidad y total confianza que me otorgó para hablar de todo sin ningún pudor y poder exponerle todo lo que me estaba pasando y sentía. Aporto ese vínculo necesario para sentirme cómodo y en un lugar seguro. Ahora siento que me comunico mucho mejor con mi pareja, nos escuchamos más… me cuesta menos poner límites.

J. R.
J. R. · Reseña verificada en Google

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