Diferenciar deseo alto de compulsión
Mucho sexo elegido y disfrutado no es un trastorno. Compulsión es urgencia, pérdida de control y malestar. La línea se traza con criterio clínico, no moral.
No es que te guste mucho el sexo: es que ya no eliges. Encuentros que encadenas sin disfrutar del todo, riesgos que no querías correr, horas perdidas en la búsqueda, y la promesa de parar que dura hasta la próxima ansiedad. La compulsión sexual no se cura con culpa: se trata con método.
Psicólogo General Sanitario M-36402 · Online · Confidencial · Español e inglés

¿Te suena esto?
Buscas sexo sobre todo cuando estás ansioso, vacío o no puedes dormir.
Prometes parar o espaciar, y la promesa nunca sobrevive a la semana.
El después es un bajón conocido: culpa, vacío y a veces pánico por riesgos.
Pierdes horas en la búsqueda —apps, cruising, saunas— que le robas a tu vida.
Has cruzado tus propios límites: lugares, prácticas o riesgos que no querías.
El sexo con afecto real te interesa menos que la descarga anónima.
En qué te acompaño
Mucho sexo elegido y disfrutado no es un trastorno. Compulsión es urgencia, pérdida de control y malestar. La línea se traza con criterio clínico, no moral.
Ansiedad, soledad, aburrimiento, insomnio, un disgusto: mapear qué enciende la búsqueda es el primer control que recuperas.
Entre el impulso y la app hay un espacio: lo ampliamos con técnicas concretas hasta que la decisión vuelva a ser tuya.
La compulsión sexual casi siempre medica otra cosa: vergüenza, vacío, trauma, estrés. Ese fondo es el tratamiento real.
Si la descarga anónima desplazó al encuentro con presencia, trabajamos el miedo a la intimidad que suele esconderse debajo.
No hay cuota correcta de sexo: definimos juntos cómo quieres que sea tu sexualidad —frecuencia, contextos, significado— y vamos hacia ahí.
Cómo trabajo
Reservas online y nos conocemos por videollamada en una primera sesión de 60 minutos. Me cuentas qué te trae.
Valoramos tu situación y marcamos objetivos realistas, a tu ritmo y a tu medida.
Sesiones de 50 minutos, semanales o quincenales, desde donde estés: España, Latinoamérica o el mundo.
Vamos ajustando técnicas, frecuencia y enfoque según avances. Tú llevas el timón.

Sobre mí
Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+
Paso buena parte de mis semanas con hombres gais que sienten que el sexo dejó de decidirse y empezó a decidir por ellos. Aquí no vas a encontrar sermones sobre cuánto es demasiado: vas a encontrar un sitio donde mirar para qué te sirve, sin vergüenza de por medio.
Hablo de cruising, saunas, apps y chills sin pestañear ni juzgar: el problema nunca es dónde ni cuánto, sino la pérdida de elección y lo que duele después. Trabajo la compulsión sexual con el mismo rigor clínico que cualquier otra compulsión — y con respeto total por tu sexualidad.
Muchos hombres cargan años de vergüenza pensando que son «adictos al sexo» irrecuperables. La realidad clínica es más amable: la compulsión sexual se entiende, se trata y remite — sin renunciar al placer, que nunca fue el enemigo. Aquí el sexo compulsivo no se aborda desde la culpa: se trabaja.
Sígueme en Instagram · @preguntadorenserieLa compulsión se trata; tu sexualidad se respeta. Empecemos por entender qué está medicando el sexo en tu vida.
Reservar primera sesiónPreguntas frecuentes
La OMS reconoce el trastorno de comportamiento sexual compulsivo: un patrón de impulsos intensos con pérdida de control y malestar significativo. Más allá de etiquetas, lo relevante es funcional: si el sexo dejó de ser elección y te está costando bienestar, tiempo, seguridad o autoestima, hay trabajo clínico que hacer.
Tres preguntas honestas: ¿lo eliges o te empuja?, ¿lo disfrutas o solo descargas?, ¿podrías espaciarlo sin ansiedad? El deseo alto elegido y disfrutado no es patología — la cultura sexonegativa no decide aquí. La compulsión se reconoce por la urgencia, el malestar posterior y las promesas incumplidas de parar.
No como dogma: a diferencia de las sustancias, la meta en sexualidad compulsiva no suele ser eliminar sino recuperar la elección. Algunas fases del proceso pueden incluir pausas estratégicas de ciertos contextos (apps, lugares) mientras se instalan otros recursos, siempre pactadas contigo.
Porque funciona como regulador emocional ultrarrápido: el circuito de búsqueda y descarga tapa la ansiedad o el vacío unos minutos. El problema es el retorno: el malestar vuelve con intereses y pide otra dosis. Tratar la emoción de fondo desactiva la función del síntoma.
A menudo se solapan: la compulsión puede vestirse de porno en casa, de apps, de saunas o de sesiones con sustancias. Cada combinación tiene matices de abordaje —tengo páginas específicas de porno y chemsex— y en la evaluación inicial mapeamos tu patrón completo para tratarlo entero, no por trozos.
Con naturalidad clínica absoluta: no hay práctica, lugar ni cantidad que me escandalice, y no necesitas relatar nada antes de estar listo. La vergüenza suele desinflarse en la primera sesión, cuando compruebas que aquí tu sexualidad se trabaja, no se juzga.
Sí. Sesiones por videollamada para España y toda Latinoamérica, en español neutro o inglés. La primera sesión dura 60 minutos; las siguientes, 50.
Reseñas en Google
Durante mucho tiempo sentí que mi vida giraba alrededor de la noche y que había perdido de vista quién era y qué quería. Empezar terapia me ayudó a parar, tomar distancia y reconstruir mi vida poco a poco. Hoy tengo un trabajo estable, he recuperado rutinas que me hacen bien y, sobre todo, ya no necesito tanto la aprobación de los demás para sentirme suficiente. Ha sido uno de los cambios más importantes que he hecho por mí y estoy muy agradecido por todo el proceso.
Empecé terapia en una época en la que estaba bastante descontrolado con la noche y la marihuana. La primera sesión me la regaló un amigo y creo que fue de los mejores regalos que me han hecho porque ahí me di cuenta de que necesitaba ayuda de verdad. En ese momento vivía en Mallorca, trabajaba en hostelería un montón de horas y tenía mil ideas pero nunca hacía nada con ellas. Sabía perfectamente lo que tenía que hacer, pero luego no era capaz de moverme. Ahora estoy viviendo en Suiza y montando el proyecto de vida que llevaba años queriendo. No ha sido magia ni un cambio de un día para otro, pero comparado con cómo estaba cuando empecé… no tiene nada que ver. Muy contento de haber dado ese paso.
Empecé terapia sobre todo para trabajar mis relaciones, porque siempre acababa repitiendo el mismo tipo de patrón. No es algo que se consiga de un día para otro, pero noto muchísimo la diferencia, gracias a las herramientas que me está dando Mariano me siento mucho más segura, más motivada y afronto las relaciones de otra manera. Mil graciaaaas!!
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