Vigorexia · Hombres gay · Terapia online

Nunca suficientemente grande: terapia para la vigorexia en hombres gay

Horas de gimnasio, dieta militarizada, y el espejo sigue diciendo que no es suficiente. La vigorexia no es disciplina: es una trampa que se disfraza de virtud. Y se puede salir de ella.

Psicólogo General Sanitario M-36402 · Online · Confidencial · Español e inglés

Mariano Ventura Barreira, Psicólogo General Sanitario — terapia afirmativa para hombres gay
Onliney en
Madrid
+8años
acompañando
36402Colegiado
COPM
EspañaLatinoamérica
y el mundo

¿Te suena esto?

Cuidarte se ha convertido en una condena que no puedes soltar ni un día.

01

Un día sin entrenar te deja de mal humor todo el día, aunque sepas que es irracional.

02

Revisas tu cuerpo en cada espejo o escaparate que encuentras por la calle.

03

Cancelas planes con amigos si no has comido «lo que tocaba» ese día.

04

Comparas tu físico con el de cualquier hombre que ves en Grindr o en el gimnasio.

05

Sientes que sin ese cuerpo nadie te va a mirar, ni en pareja ni en el sexo.

06

Te han dicho que «estás genial» y aun así lo sientes como una mentira amable.

En qué te acompaño

Terapia afirmativa para hombres gay con vigorexia: sin juicio y sin quitarte el gimnasio de golpe.

Reservar sesión

Separar entreno de autocastigo

Distinguimos el cuidado real del cuerpo de la compulsión que nunca queda satisfecha. No se trata de dejar el gimnasio, sino de cambiar tu relación con él.

Trabajar la imagen corporal en el ambiente gay

La presión estética en apps y espacios gay tiene su propia lógica. La nombramos y aprendes a no medirte solo por ahí.

Revisar el diálogo con el espejo

Esa voz que nunca da el cuerpo por bueno tiene un origen identificable. Trabajamos para que deje de dictar tu día.

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Abordar dietas y sustancias con seguridad

Si hay restricción alimentaria, suplementación de riesgo o esteroides de por medio, lo tratamos sin dramatizar y, si hace falta, coordinado con medicina.

Recuperar planes que evitas por el cuerpo

Playa, sexo, fotos, quedadas: volvemos a ponerlos sobre la mesa sin que dependan de cómo te veas ese día.

Sostener los avances a largo plazo

La vigorexia no se va de un día para otro. Construimos hábitos y una mirada hacia tu cuerpo que aguanten en el tiempo.

Cómo trabajo

Empezar es más sencillo de lo que crees.

1

Primer encuentro

Reservas online y nos conocemos por videollamada en una primera sesión de 60 minutos. Me cuentas qué te trae.

2

Diseñamos el camino

Valoramos tu situación y marcamos objetivos realistas, a tu ritmo y a tu medida.

3

Sesiones online

Sesiones de 50 minutos, semanales o quincenales, desde donde estés: España, Latinoamérica o el mundo.

4

Revisamos juntos

Vamos ajustando técnicas, frecuencia y enfoque según avances. Tú llevas el timón.

Retrato de Mariano Ventura Barreira, psicólogo afirmativo LGTBIQ+

Sobre mí

Mariano Ventura Barreira

Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+

Llevo años acompañando a personas LGTBIQ+ a dejar de funcionar en modo supervivencia y empezar a vivir. En consulta no hay nada que tengas que demostrar: trabajamos desde el respeto absoluto a quién eres y a cómo quieres vivir tu identidad, tu orientación y tus vínculos.

Como psicólogo LGTBIQ+ trabajo la imagen corporal sabiendo que el contexto gay tiene sus propias presiones estéticas, y no voy a tratarte como un caso ni como una etiqueta.

Los hombres gay presentan tasas más altas de insatisfacción corporal y conductas de riesgo asociadas al físico que la población general, y muchos no lo cuentan por vergüenza. En mi consulta la vigorexia no se cuestiona: se acompaña.

Sígueme en Instagram · @preguntadorenserie

Tu cuerpo no debería ser un examen diario

Un espacio para trabajar la vigorexia en hombres gay de forma concreta, sin quitarte de golpe lo que te gusta.

Reservar primera sesión
¿El problema es la imagen corporal en general, no solo el músculo?

Preguntas frecuentes

Lo que la gente suele preguntarme

La vigorexia (dismorfia muscular) es la percepción distorsionada de estar «demasiado pequeño» o «poco definido», aunque el cuerpo sea objetivamente musculado. La diferencia con el cuidado sano está en la rigidez y el coste: entrenar con lesiones, ansiedad intensa si fallas un entreno, dieta que organiza tu vida social, y un malestar con el espejo que ninguna mejora física resuelve.

El ambiente gay tiene una cultura visual muy exigente: apps donde el cuerpo es la carta de presentación, fiestas y playas donde el torso es moneda social, y una jerarquía estética implícita. A eso se suma algo más profundo: para muchos hombres gay, el cuerpo musculado es una armadura contra la vergüenza vivida —nadie se mete con el fuerte del gimnasio. El músculo se convierte en seguridad, y por eso nunca es suficiente.

Sí, la dismorfia muscular se considera parte del espectro de los TCA y los trastornos dismórficos: restricción o hipercontrol alimentario, rituales con la comida y el ejercicio, y una imagen corporal distorsionada. Que el objetivo sea «estar grande» en vez de «estar delgado» no lo hace menos clínico.

Sí. El uso de esteroides, hormona de crecimiento, clembuterol o diuréticos aparece con frecuencia en la vigorexia, y en el ambiente gay está muy normalizado. Lo trabajamos sin juicio: entender qué función cumple es el primer paso para poder decidir con libertad.

Una videollamada de unos 60 minutos en la que me cuentas tu relación con el entreno, la comida y el cuerpo, sin que tengas que llegar con un diagnóstico hecho. A partir de ahí marcamos objetivos realistas y a tu ritmo.

No. El objetivo no es que dejes de entrenar sino que el entrenamiento deje de tener poder sobre ti: que puedas descansar sin ansiedad, comer sin culpa y mirarte sin ese juez interno que nunca aprueba. El deporte sano cabe perfectamente en la recuperación.

Sí. Toda la terapia es online. Primera sesión de encaje sin compromiso: me cuentas lo que estás viviendo y decidimos juntos si tiene sentido continuar.