Qué hace en el cerebro
El THC actúa sobre el sistema endocannabinoide, que regula sueño, apetito, ansiedad y motivación. Con uso diario ese sistema se adapta, y lo que antes te relajaba pasa a ser lo que necesitas para estar normal.
Casi nadie llama a esto un problema, y ese es justo el motivo por el que llega tarde. No hace falta que se te haya caído la vida encima: basta con que algo te esté costando y que ya no puedas ver un día sin fumar.

¿Te suena esto?
Fumas todos los días y hace tiempo que no recuerdas por qué empezó a ser todos los días.
Lo primero al llegar a casa, o lo último antes de dormir, y sin eso no arrancas ni paras.
Has intentado dejarlo una semana y aparecieron insomnio, irritabilidad y falta de hambre.
Te cuesta ver una serie, quedar o tener sexo sin fumar antes.
Notas la cabeza más lenta: te pierdes en conversaciones y aplazas cosas que antes hacías.
Cuando alguien lo menciona te pones a la defensiva antes de que termine la frase.
En qué te acompaño
El THC actúa sobre el sistema endocannabinoide, que regula sueño, apetito, ansiedad y motivación. Con uso diario ese sistema se adapta, y lo que antes te relajaba pasa a ser lo que necesitas para estar normal.
Existe y está descrito: irritabilidad, insomnio, sueños muy vívidos, pérdida de apetito, inquietud. Suele empezar al primer o segundo día y durar una o dos semanas. Saberlo importa, porque mucha gente lo interpreta como «me pongo insoportable sin fumar» en vez de como lo que es.
Es legal en muchos sitios, está normalizado y no da escenas dramáticas. Nadie pierde el trabajo en un mes por fumar porros. Lo que hace es bajar poco a poco el volumen de todo: la iniciativa, el ánimo, el deseo.
A corto plazo calma. A medio, en mucha gente sube la ansiedad de base y aparecen episodios de ansiedad al día siguiente o al intentar parar. El circuito se retroalimenta: fumo porque tengo ansiedad, tengo ansiedad en parte porque fumo.
En hombres gais aparece a menudo ligado a la ansiedad social, a llegar a casa después de un día entero midiéndose, y a un sexo que se ha ido asociando al colocón. No es una causa distinta, pero sí un contexto que conviene mirar.
Aquí el objetivo lo pones tú. Para mucha gente reducir y recuperar días sin fumar es un cambio enorme, y funciona mejor que un propósito de abstinencia total que dura cuatro días.
Cómo trabajo
Nos conocemos y me cuentas cuánto fumas de verdad, sin redondear a la baja. Aquí no hay sermón.
Miramos cuándo fumas y para qué: dormir, bajar revoluciones, sexo, no aburrirte. Cada función necesita una respuesta distinta.
Trabajamos lo que el porro está regulando —ansiedad, insomnio, evitación— y con qué se puede sustituir, porque quitar sin poner no se sostiene.
Preparamos la primera semana, que es la que tumba a casi todo el mundo: insomnio, irritabilidad y la sensación de que no merece la pena.

Sobre mí
Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+
Trabajo a diario con hombres gais que fuman todos los días y que llevan años sin llamarlo un problema, porque comparado con otras cosas del ambiente no lo parece.
La marihuana no suele quitarte la vida de golpe: la va bajando de volumen. Menos iniciativa, menos deseo, menos memoria, y una sensación difusa de estar viviendo en modo ahorro.
Y hay algo que se ve poco: casi nadie viene por el cannabis, viene por la ansiedad o por estar apagado, y al mirarlo aparece el porro diario en medio. Aquí no se te va a pedir que lo dejes para poder empezar: se trabaja desde donde estés.
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Reservar primera sesiónPreguntas frecuentes
Sí. El trastorno por consumo de cannabis está descrito y el síndrome de abstinencia también. Que sea legal en muchos sitios y esté normalizado no cambia lo que hace en un consumo diario sostenido.
Suele empezar al primer o segundo día y durar una o dos semanas, con irritabilidad, insomnio, sueños muy vívidos e inapetencia. Lo más duro es el sueño, y es temporal.
Cuenta si ya no puedes dormir sin ello. El cannabis reduce el sueño profundo y el REM, así que duermes antes pero descansas peor, y al dejarlo el insomnio de rebote hace pensar que era imprescindible.
No necesariamente. El objetivo lo pones tú: reducir, recuperar días sin fumar o dejarlo. Para mucha gente lo primero es más realista y sostiene mejor el cambio.
En muchas personas sí, a medio plazo, aunque a corto la calme. También puede haber ansiedad al día siguiente o al intentar parar, y eso empuja a volver a fumar.
Se mira el conjunto. El porro diario suele convivir con alcohol o con consumos de fin de semana, y el plan cambia bastante según qué haya alrededor.
Sí, con secreto profesional, y es terapia online. No hay informes ni historia clínica compartida con nadie.
Reseñas en Google
Empecé terapia en una época en la que estaba bastante descontrolado con la noche y la marihuana. La primera sesión me la regaló un amigo y creo que fue de los mejores regalos que me han hecho porque ahí me di cuenta de que necesitaba ayuda de verdad. En ese momento vivía en Mallorca, trabajaba en hostelería un montón de horas y tenía mil ideas pero nunca hacía nada con ellas. Sabía perfectamente lo que tenía que hacer, pero luego no era capaz de moverme. Ahora estoy viviendo en Suiza y montando el proyecto de vida que llevaba años queriendo. No ha sido magia ni un cambio de un día para otro, pero comparado con cómo estaba cuando empecé… no tiene nada que ver. Muy contento de haber dado ese paso.
Me decidí por la terapia con Mariano porque sentía que mi relación con el consumo estaba tomando una dirección incorrecta. Pasé por distintas etapas: la experimentación, la normalización, la conciencia de que me estaba afectando y, finalmente, el trabajo para recuperar el control y volver al equilibrio. Aunque sigo recorriendo este camino, he ido tomando una mayor conciencia, cumpliendo mis objetivos terapéuticos y sosteniendo en el tiempo los cambios que me había propuesto alcanzar. Con el tiempo entendí que el consumo era solo una parte de la historia. La terapia me ha ayudado a explorar qué había detrás de esa necesidad de evadirme o desinhibirme, trabajando aspectos relacionados con mi familia, mi identidad y mis relaciones afectivo-sexuales, la experiencia de vivir lejos de mi país, la soledad, ciertas expectativas vitales y la forma en que me afectan algunas presiones sociales. Gracias a este proceso, hoy me considero una persona más consciente y siento que estoy recuperando el equilibrio.
Empecé terapia porque quería aclarar algunas cosas de mi relación con mi novio. Con el tiempo también me di cuenta de que estaba perdiendo un poco el control con las salidas y el ocio, y eso acababa pasándome factura. Mariano me guió y ayudó, aportándome herramientas para una mejor gestión sobre todo lo que me estaba pasando, poco a poco fui notando un cambio y una evolución muy favorable en estos aspectos. Fue de gran ayuda su cercanía, profesionalidad y total confianza que me otorgó para hablar de todo sin ningún pudor y poder exponerle todo lo que me estaba pasando y sentía. Aporto ese vínculo necesario para sentirme cómodo y en un lugar seguro. Ahora siento que me comunico mucho mejor con mi pareja, nos escuchamos más… me cuesta menos poner límites. Además he empezado un proceso para valorar si tengo TDAH, que también me ha ayudado a entender muchas cosas de cómo funciono en el trabajo. Estoy muy contento con el proceso, con Mariano y con la evolución personal y el camino recorrido con el. Ahora hacemos una pausa por el verano, pero tengo claro que seguiremos cuando vuelva. 10 de 10😊😊
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