Ketamina · Hombres gay · Terapia online

Ketamina: cuando el hueco deja de ser un sitio al que ir de visita

La keta anestesia. Eso es literalmente lo que hace, y también lo que explica por qué engancha: durante un rato pone distancia entre tú y lo que sientes. El problema aparece cuando esa distancia se convierte en el único sitio donde descansas.

Mariano Ventura Barreira, Psicólogo General Sanitario M-36402, terapia afirmativa LGTBIQ+ online
Onliney en
Madrid
+8años
acompañando
36402Colegiado
COPM
EspañaEuropa y el mundo

¿Te suena esto?

Ya no la usas para salir: la usas para no estar

01

La consumes también en casa, no solo cuando sales.

02

Buscas el «hueco» a propósito, y cada vez necesitas un poco más para llegar.

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Vas al baño más veces de lo habitual, o notas alguna molestia al orinar, y lo has ido dejando pasar.

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Tienes lagunas de memoria y te cuesta seguir conversaciones que antes llevabas bien.

05

Notas que la usas justo cuando algo te duele, no cuando quieres pasarlo bien.

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Has ido recortando planes, gente y sexo, y la keta sigue en su sitio.

En qué te acompaño

Qué hace la ketamina y por qué se engancha así

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Qué es y cómo actúa

Es un anestésico disociativo: bloquea receptores NMDA y desconecta parcialmente la percepción del cuerpo y de las emociones. En medicina se usa como anestésico y, en formatos controlados, para depresión resistente. Fuera de ahí, la dosis y la frecuencia las pones tú, y ese es el problema.

El «hueco» y por qué atrae tanto

A dosis altas aparece el K-hole: una desconexión profunda en la que el tiempo y el cuerpo desaparecen. Para quien carga con ansiedad, trauma o una autoexigencia constante, eso es un descanso muy potente. Y lo que da descanso, se repite.

La tolerancia sube muy rápido

La tolerancia crece rápido y el patrón deriva con facilidad al consumo en solitario, que es el que más se descontrola porque no tiene testigos ni horario.

Lo urológico: el aviso que nadie da

La vejiga es el aviso que casi nadie da. El consumo sostenido puede irritar las vías urinarias mucho antes de que haya nada llamativo: primero es ir más veces, alguna molestia o urgencia. Cuanto antes se mira, más reversible es, y por eso conviene un abordaje profesional completo desde el principio, no cuando ya duele.

Por qué en el ambiente gay

Encaja en el after y en el bajón: cuando la fiesta cae, la keta amortigua. Y encaja en algo más silencioso, el consumo en casa de quien lleva años tapando ansiedad social o una historia que no ha contado.

Qué se trabaja en terapia

Aquí se mira qué anestesias con ella. Casi nadie consume keta a solas por diversión: se consume para no sentir algo concreto, y eso es lo que se trabaja.

Cómo trabajo

Cómo empezamos

1

Primera sesión

Nos conocemos por videollamada y me cuentas cómo es tu consumo real: cuánto, con quién, y sobre todo cuándo.

2

Mapa de consumo

Distinguimos el consumo social del consumo en solitario, que es el que más avisa de que la keta ha pasado a ser un regulador.

3

Chequeo del cuerpo

Revisamos síntomas urinarios y de memoria. Si los hay, te derivo: eso no espera a que avance la terapia.

4

Trabajo de fondo

Trabajamos qué duele debajo de la anestesia y con qué se puede sustituir ese descanso, porque quitar sin poner no funciona.

Retrato de Mariano Ventura Barreira, psicólogo afirmativo LGTBIQ+

Sobre mí

Mariano Ventura Barreira

Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+

Atiendo con regularidad a hombres gais que consumen ketamina y que casi nunca llegan diciendo «tengo un problema con la keta»: llegan diciendo que están planos, que no recuerdan bien y que se han ido apagando.

La ketamina no se parece a la mefedrona ni a la tina: no acelera, anestesia. Por eso engancha distinto y por eso la señal de alarma no es la fiesta, sino la soledad: mucha gente que llega aquí lleva meses consumiendo en casa, sola, un domingo por la tarde, y eso casi nunca se cuenta en el grupo de amigos.

Y hay algo que se ve poco: mucha gente descubre, al parar, que la keta llevaba años tapando ansiedad o una historia sin contar. Aquí eso que quedaba debajo no se juzga: se trabaja.

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Si la usas para no sentir, empecemos por ahí

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Preguntas frecuentes

Lo que la gente suele preguntarme

La dependencia es sobre todo psicológica y conductual, pero la tolerancia sube muy deprisa y el consumo en solitario se descontrola con facilidad. El daño físico serio aquí no es la abstinencia: es la vejiga.

Una irritación de la vejiga y las vías urinarias por consumo sostenido. Empieza suave —ir más veces, alguna molestia, urgencia— y solo en casos avanzados aparece dolor fuerte o sangrado. Lo importante es que en fases tempranas suele revertir. Por eso conviene un abordaje profesional completo: aquí se trabaja la parte psicológica y, si aparecen síntomas físicos, se coordina con quien corresponda sin que tengas que gestionarlo tú.

El riesgo no es tanto la experiencia como el contexto: desconexión profunda, riesgo de caídas, de atragantarse si se vomita y de no poder pedir ayuda. A solas, ese riesgo se multiplica.

Sí, en formatos médicos controlados y con dosis y seguimiento clínico. Eso no tiene nada que ver con el consumo recreativo: la diferencia está en la dosis, la frecuencia y quién la supervisa.

No. Trabajo con reducción de daños. Puedes empezar aunque estés consumiendo activamente, y lo que sí revisamos desde el principio es si hay señales físicas que necesiten médico.

Es la señal que más me interesa. El consumo en solitario suele indicar que la sustancia ha pasado de acompañar la fiesta a regular el malestar, y ese cambio es el que conviene mirar.

Sí, el consumo frecuente se asocia a problemas de memoria y de concentración. Buena parte mejora al reducir o parar, pero no es inmediato.

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Lo que dicen quienes ya pasaron por consulta

5,0
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Me decidí por la terapia con Mariano porque sentía que mi relación con el consumo estaba tomando una dirección incorrecta. Pasé por distintas etapas: la experimentación, la normalización, la conciencia de que me estaba afectando y, finalmente, el trabajo para recuperar el control y volver al equilibrio. Aunque sigo recorriendo este camino, he ido tomando una mayor conciencia, cumpliendo mis objetivos terapéuticos y sosteniendo en el tiempo los cambios que me había propuesto alcanzar. Con el tiempo entendí que el consumo era solo una parte de la historia. La terapia me ha ayudado a explorar qué había detrás de esa necesidad de evadirme o desinhibirme, trabajando aspectos relacionados con mi familia, mi identidad y mis relaciones afectivo-sexuales, la experiencia de vivir lejos de mi país, la soledad, ciertas expectativas vitales y la forma en que me afectan algunas presiones sociales. Gracias a este proceso, hoy me considero una persona más consciente y siento que estoy recuperando el equilibrio.

R. L.
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Durante mucho tiempo sentí que mi vida giraba alrededor de la noche y que había perdido de vista quién era y qué quería. Empezar terapia me ayudó a parar, tomar distancia y reconstruir mi vida poco a poco. Hoy tengo un trabajo estable, he recuperado rutinas que me hacen bien y, sobre todo, ya no necesito tanto la aprobación de los demás para sentirme suficiente. Ha sido uno de los cambios más importantes que he hecho por mí y estoy muy agradecido por todo el proceso.

E. V.
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Empecé terapia porque quería aclarar algunas cosas de mi relación con mi novio. Con el tiempo también me di cuenta de que estaba perdiendo un poco el control con las salidas y el ocio, y eso acababa pasándome factura. Mariano me guió y ayudó, aportándome herramientas para una mejor gestión sobre todo lo que me estaba pasando, poco a poco fui notando un cambio y una evolución muy favorable en estos aspectos. Fue de gran ayuda su cercanía, profesionalidad y total confianza que me otorgó para hablar de todo sin ningún pudor y poder exponerle todo lo que me estaba pasando y sentía. Aporto ese vínculo necesario para sentirme cómodo y en un lugar seguro. Ahora siento que me comunico mucho mejor con mi pareja, nos escuchamos más… me cuesta menos poner límites. Además he empezado un proceso para valorar si tengo TDAH, que también me ha ayudado a entender muchas cosas de cómo funciono en el trabajo. Estoy muy contento con el proceso, con Mariano y con la evolución personal y el camino recorrido con el. Ahora hacemos una pausa por el verano, pero tengo claro que seguiremos cuando vuelva. 10 de 10😊😊

J. R.
J. R. · Reseña verificada en Google

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