Aclarar tu deseo real
Separar el deseo propio del mandato (y del contra-mandato): ¿quieres criar, o sientes que deberías —o que no deberías—? Claridad primero.
El deseo de ser padre no pregunta orientación, pero el camino sí se complica: adopción, decisiones de pareja que no coinciden, miradas que cuestionan, y a veces el duelo de aceptar que no ocurrirá. Sea cual sea tu punto del camino, merece un espacio serio para pensarlo.

¿Te suena esto?
Llevas años posponiendo la pregunta: «¿quiero ser padre o se me pasa el tren?».
Tu pareja no quiere hijos (o tú no quieres y él sí) y el tema se volvió un muro.
Te asusta criar en un mundo que le preguntará a tu hijo por su mamá.
La adopción o los procesos disponibles parecen un laberinto agotador y con pocas garantías.
Cargas con el mandato de que un hombre gay «no debería» o «no podrá» criar.
Empiezas a sospechar que no ocurrirá, y ese duelo no sabes ni cómo nombrarlo.
En qué te acompaño
Separar el deseo propio del mandato (y del contra-mandato): ¿quieres criar, o sientes que deberías —o que no deberías—? Claridad primero.
Cuando uno quiere y el otro no, la pareja necesita algo mejor que la evitación o el ultimátum: un proceso honesto de decisión.
Adopción, acogida u otros procesos: acompañamiento emocional para las esperas, evaluaciones y frustraciones del trayecto.
Criar como padre gay implica gestionar preguntas del colegio, la familia y el parque. Herramientas para ti, en favor de tu hijo.
Si eliges no ser padre o el camino no llega a destino, ese duelo es real y merece elaboración: una vida plena también se construye ahí.
Paternidad no es la única forma de trascender ni de cuidar: exploramos qué significa dejar huella en tu vida concreta.
Cómo trabajo
Reservas online y nos conocemos por videollamada en una primera sesión de 60 minutos. Me cuentas qué te trae.
Valoramos tu situación y marcamos objetivos realistas, a tu ritmo y a tu medida.
Sesiones de 50 minutos, semanales o quincenales, desde donde estés: España, Europa o cualquier parte del mundo.
Vamos ajustando técnicas, frecuencia y enfoque según avances. Tú llevas el timón.

Sobre mí
Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+
Trabajo desde hace años con hombres gais que ya son padres o están en camino de serlo, casi siempre sin haber tenido a nadie a quien parecerse.
Ser padre siendo gay implica ir explicándose por el camino: en el colegio, en la consulta del pediatra, en la familia, cada septiembre y en cada formulario que solo tiene casillas de madre y padre. Eso cansa aunque nadie te diga nada feo. Y a la vez hay que sostener a un hijo que a veces recibe preguntas que tú no recibiste hasta los veinte.
Muchas veces hay algo más de fondo: la exigencia de hacerlo mejor que nadie para que nadie tenga nada que decir. Aquí tu paternidad no se demuestra: se trabaja lo que te está costando sostenerla.
Sígueme en Instagram · @preguntadorenserieDecidir, intentar, esperar o soltar: cada etapa de este camino pesa menos con acompañamiento. Hablemos.
Reservar primera sesiónPreguntas frecuentes
Sí: es uno de los usos más valiosos del espacio terapéutico. Exploramos tu deseo real por debajo de los mandatos («deberías», «a tu edad», «los gays no») y de los miedos, para que la decisión —sí, no o todavía no— sea tuya y no del ruido.
Es de las diferencias más serias que una pareja puede enfrentar, y la evitación solo la agrava. En terapia de pareja se trabaja un proceso de decisión honesto: entender el porqué profundo de cada posición, explorar zonas de acuerdo posibles y, si no las hay, decidir el futuro con la verdad sobre la mesa.
En España existen la adopción (individual o conjunta para matrimonios), el acogimiento familiar y la coparentalidad acordada, entre otros caminos; la gestación subrogada no es legal en el país aunque algunas personas la realizan en el extranjero, con complejidades legales y éticas. Mi trabajo no es asesorarte jurídicamente sino acompañar lo emocional de cada ruta; para lo legal, te orientaré a profesionales del área.
La evidencia científica disponible es consistente: el desarrollo infantil depende de la calidad del cuidado, no de la orientación ni del género de quienes crían. Los hijos de familias homoparentales muestran indicadores equivalentes a los de cualquier familia. El desafío real es el prejuicio externo, y para eso también nos preparamos.
Completamente: evaluaciones, esperas indefinidas e incertidumbre componen una montaña rusa emocional que pone a prueba a cualquiera (y a cualquier pareja). El acompañamiento psicológico durante el proceso reduce el desgaste y protege la relación mientras dura el camino.
Sí, y merece un nombre: duelo por la paternidad no vivida. Es un duelo sin rituales ni reconocimiento social, y por eso se enquista. Elaborarlo permite que el deseo no cumplido se transforme en otra cosa —cuidado, legado, libertad— en lugar de quedarse como herida abierta.
Sí. Sesiones por videollamada para España y toda Latinoamérica, en español neutro o inglés. La primera sesión dura 60 minutos; las siguientes, 50. Ten en cuenta que los marcos legales de adopción y filiación varían según el país.
Reseñas en Google
Mariano ha sido un gran apoyo en los momentos que más necesitaba. En su consulta he encontrado no solo un espacio seguro, sino también herramientas para ordenar mis pensamientos y emociones.
MARAVILLOSO Y MUY PROFESIONAL. Mi experiencia con Mariano ha sido magnífica. Llevaba tiempo dándole vueltas a la idea de hacer terapia con un profesional para ordenar ciertos aspectos de la vida. Finalmente, un acontecimiento triste fue el que me hizo dar el paso. Llegué destrozado, agobiado, con ansiedad y la verdad es que Mariano me arropó estupendamente desde el principio y, según avanzaba el tiempo, las sesiones con él iban de bien en mejor. Sabe escuchar, sabe aconsejar, sabe debatir, sabe analizar y, sobre todo, sabe identificar la personalidad y el caso de estudio para dar la mejor ayuda posible. Como todos los psicólogos, no tiene un botón que se accione para eliminar los problemas (eso no existe), pero en mis sesiones con él he adquirido muchísimas herramientas de pensamiento y análisis para enfrentarme a la tan complicada Vida que nos rodea. Seguimos un análisis cognitivo-conductual y, después de 2 años de tratamiento, terminé contentísimo, más fuerte y preparado para el día a día, las relaciones y los problemas. Si lo necesitara, volvería. Todo un placer tratar con él. Además, las sesiones pueden ser presenciales (son mejores) u online (más cómodas). Muy recomendable y le mando un abrazo gigante de nuevo. Nos vemos 😉
Después de la pandemia me di cuenta de que había cosas que no estaba consiguiendo gestionar solo, sobre todo la ansiedad y lo mucho que me costaba relacionarme con los demás. Con el tiempo también fuimos trabajando mi autoestima, mis relaciones con otros hombres, mi familia, varios cambios de trabajo y hasta cómo volver a disfrutar de actividades fuera de casa.
Reseñas publicadas en Google y anonimizadas con iniciales para proteger la privacidad de cada persona.
Ver todas las reseñas en Google →Sigue explorando