Transitar el duelo completo, por fases
Negación, rabia, tristeza, reconstrucción: el duelo por ruptura tiene proceso, y saltárselo solo lo alarga.
Cortar duele para cualquiera, pero en el ambiente gay tiene ingredientes extra: círculos pequeños donde todos se conocen, el ex apareciendo en cada app y cada fiesta, y un entorno que a veces trata tu duelo como si fuera menos serio. Es un duelo real y se atraviesa mejor acompañado.
Psicólogo General Sanitario M-36402 · Online · Confidencial · Español e inglés

¿Te suena esto?
Compartían amigos, locales y ambiente: cada plan es un campo minado de recuerdos.
Te lo cruzas en las apps a los pocos días y eso te vuelve a romper.
Sientes presión por «estar bien ya» y reemplazarlo rápido con otro.
Tu entorno no dimensiona tu pérdida como lo haría con un matrimonio hetero.
Dudas de si encontrarás algo así de nuevo en un ambiente que parece puro sexo casual.
Alternas entre rabia, culpa, nostalgia y revisar su Instagram a las 2 a.m.
En qué te acompaño
Negación, rabia, tristeza, reconstrucción: el duelo por ruptura tiene proceso, y saltárselo solo lo alarga.
Apps, amigos comunes, locales de siempre: estrategias concretas para proteger tu proceso sin exiliarte del ambiente.
Stalkeo, mensajes de madrugada, «quedemos como amigos» prematuro: ponemos orden donde duele.
Quién eres tú sin el «nosotros»: gustos, planes, amistades y proyectos propios.
Leer la relación con perspectiva —patrones, roles, señales— para que la próxima empiece mejor.
Ni cerrarte al amor ni saltar al primer reemplazo: prepararte para vincularte de nuevo cuando sea tu momento.
Cómo trabajo
Reservas online y nos conocemos por videollamada en una primera sesión de 60 minutos. Me cuentas qué te trae.
Valoramos tu situación y marcamos objetivos realistas, a tu ritmo y a tu medida.
Sesiones de 50 minutos, semanales o quincenales, desde donde estés: España, Latinoamérica o el mundo.
Vamos ajustando técnicas, frecuencia y enfoque según avances. Tú llevas el timón.

Sobre mí
Psicólogo G.S. M-36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+
Recibo con frecuencia en consulta a hombres gais después de una ruptura, en ese momento raro en el que todo el mundo espera que lo superes rápido porque «erais solo novios». Un duelo de pareja es un duelo entero. Aquí se le da el tiempo y el peso que tiene.
Conozco la geografía emocional del ambiente: lo pequeño que se vuelve todo cuando cortas, lo difícil que es desaparecer de la vida de alguien con quien compartes hasta el gimnasio. Tu duelo es serio, y así lo vamos a tratar.
Las rupturas son de los motivos de consulta más frecuentes en mi práctica, y de los que mejor responden a terapia. Un duelo bien acompañado no solo se supera: te deja mejor preparado para lo que viene. Aquí la ruptura no se acelera: se acompaña.
Sígueme en Instagram · @preguntadorenserieEl duelo tiene salida, incluso cuando el ambiente entero te lo recuerda a él. Te acompaño a atravesarlo con método y sin plazos impuestos.
Reservar primera sesiónPreguntas frecuentes
Porque el vínculo era real y la pérdida también. Además, las parejas gay a menudo cargan con menor validación social del duelo: si el entorno minimiza tu pérdida, la procesas con menos apoyo. A eso se suma que quizás él era también tu principal red emocional.
No hay plazo universal: depende de la duración del vínculo, cómo terminó y tu historia previa. Lo importante no es la velocidad sino la dirección. Si después de meses sigues igual de atascado, la terapia acelera y ordena el proceso.
Con estrategia deliberada: decidir qué espacios digitales silenciar, qué locales pausar y cómo responder a los encuentros inevitables. En sesión diseñamos tu plan concreto; la improvisación emocional en estos casos suele salir cara.
Es humano, pero mantiene la herida abierta: cada revisión es una microdosis de la relación que reinicia el duelo. Trabajamos cómo cortar ese hábito de forma realista, no a base de fuerza de voluntad pura.
Quizás algún día, pero casi nunca inmediatamente. La amistad genuina requiere que el duelo esté cerrado; antes de eso suele ser una forma encubierta de no soltar. Lo evaluamos según tu caso, sin dogmas.
El proceso de fondo es igual de válido, aunque a veces se suman capas: terceros que siguen presentes, acuerdos que se confunden con recaídas. Trabajo también con configuraciones no monógamas, sin prejuicios.
Sí. Sesiones por videollamada para España y toda Latinoamérica, en español neutro o inglés. La primera sesión dura 60 minutos; las siguientes, 50.
Reseñas en Google
Conocí a Mariano porque me lo recomendó una amiga que estudió con él. Al principio fui con mi novia a terapia de pareja, pero al final esa relación no salió adelante y decidimos separarnos. Aun así, sentí que había conectado muy bien con él y quise seguir el proceso yo solo. Durante estos años hemos hablado de muchísimas cosas: de mi forma de entender las relaciones, las parejas abiertas, mi manera de vivir el amor, de ver la sociedad y también de mis proyectos de vida. Cuando nos conocimos trabajaba de taxista y era árbitro de fútbol. Hoy he conseguido dedicarme a lo que siempre soñé: ser productor musical, y además tengo una relación estable con una mujer que adoro. Ya no voy con la misma frecuencia, pero de vez en cuando vuelvo para hacer un «check-in» y poner un poco de orden. Mirando atrás me doy cuenta de todo lo que ha cambiado mi vida y de lo importante que ha sido conocerme, quitarme fantasmas aprendidos del pasado y tomar el toro por los cuernos. Un abrazo!!!!
Empecé terapia sobre todo para trabajar mis relaciones, porque siempre acababa repitiendo el mismo tipo de patrón. No es algo que se consiga de un día para otro, pero noto muchísimo la diferencia, gracias a las herramientas que me está dando Mariano me siento mucho más segura, más motivada y afronto las relaciones de otra manera. Mil graciaaaas!!
Conocía a Mariano porque era amigo de un amigo, aunque realmente no teníamos relación. Yo ya venía de hacer terapia con otro psicólogo que me había ayudado mucho, pero sentía que necesitaba seguir profundizando en algunas cosas. Además, la perdida repentina de un amigo me había dejado una tristeza con la que no podía seguir viviendo. Durante la terapia trabajé el duelo, lo demandante que era y que soy conmigo mismo, la presión del trabajo, la influencia de haber crecido en una familia bastante tradicional y cómo todo eso acababa afectando a mi autoestima. También hablamos mucho de la relación con mi cuerpo y de lo difícil que a veces es vivir con los ideales físicos que parecen existir dentro del ambiente gay. Ahora mismo ya no voy porque el trabajo y los viajes me absorben bastante, pero guardo un recuerdo muy bueno de todo el proceso. Incluso hemos coincidido alguna vez y sé que, si en algún momento vuelvo a necesitar terapia, puedo contar con él sin ninguna duda. ¡¡¡Un saludo y gracias por todo!!!
Reseñas publicadas en Google y anonimizadas con iniciales para proteger la privacidad de cada persona.
Ver todas las reseñas en Google →