Entender qué dispara tus ataques
La activación no viene de la nada. Hay detonantes físicos, emocionales y contextuales. Los identificamos juntos para interrumpir el ciclo antes de que empiece.
Llega sin avisar. Palpitaciones disparadas, sensación de que falta el aire, certeza de que algo muy malo está a punto de pasar. Muchos hombres gay describen su primer ataque de pánico como «pensé que me moría». El segundo, ya saben que no morirán — pero eso no lo hace menos aterrador. Los ataques de pánico son tratables. Y en hombres gay tienen contextos específicos que importa entender.
Psicólogo General Sanitario M-36402 · Online · Confidencial · Español e inglés

¿Te suena esto?
Si reconoces alguna de estas situaciones, la terapia puede ayudarte.
Te llegaron de repente, sin causa aparente, incluso en espacios que deberían ser seguros.
El miedo al próximo ataque ya hace que evites situaciones: el metro, el trabajo, el ambiente.
Has ido a urgencias más de una vez pensando que era el corazón.
Hay lugares que ahora evitas directamente para no arriesgarte.
El ciclo es agotador: ataque → miedo al ataque → más activación → más ataques.
En qué te acompaño
La activación no viene de la nada. Hay detonantes físicos, emocionales y contextuales. Los identificamos juntos para interrumpir el ciclo antes de que empiece.
La evitación alimenta el pánico. Trabajamos exposición gradual para que tu sistema nervioso aprenda que puede tolerar la activación sin que ocurra nada.
Herramientas concretas para el instante en que empieza: respiración diafragmática, anclaje sensorial, desactivación progresiva.
Hipervigilancia crónica de años, estrés de minoría acumulado: entendemos por qué tu sistema de alarma está sobreactivado y qué hacer con eso.
Cuando los ataques están conectados a situaciones traumáticas del pasado, el EMDR trabaja esas raíces sin necesidad de revivirlas en detalle.
El objetivo no es solo que paren. Es que confíes en tu capacidad de manejarlos si alguna vez vuelven.
Cómo trabajo
Reservas online y nos conocemos por videollamada en una primera sesión de 60 minutos. Me cuentas qué te trae.
Valoramos tu situación y marcamos objetivos realistas, a tu ritmo y a tu medida.
Sesiones de 50 minutos, semanales o quincenales, desde donde estés: España, Latinoamérica o el mundo.
Vamos ajustando técnicas, frecuencia y enfoque según avances. Tú llevas el timón.

Sobre mí
Psicólogo G.S. M36402 · Terapia Afirmativa LGTBIQ+
Llevo años acompañando a personas LGTBIQ+ a dejar de funcionar en modo supervivencia y empezar a vivir. En consulta no hay nada que tengas que demostrar: trabajamos desde el respeto absoluto a quién eres y a cómo quieres vivir tu identidad, tu orientación y tus vínculos.
Como psicólogo LGTBIQ+ sé que la LGTBIfobia también vive dentro del colectivo, y no voy a tratarte como un caso ni como una etiqueta. Tu orientación es válida tal como la vives hoy.
Las personas LGTBIQ+ presentan tasas de ansiedad y depresión más altas que la población general, y muchas tardan años en pedir ayuda por miedo a no ser entendidas. En mi consulta el miedo a que vuelva a pasar no se minimiza: se trabaja.
Sígueme en Instagram · @preguntadorenserieDeja de vivir esperando el próximo ataque y empieza a recuperar terreno
Reservar primera sesiónPreguntas frecuentes
No. Aunque se sienten aterradores, los ataques de pánico no representan un peligro físico real. El corazón acelera, la respiración cambia, el cuerpo entra en modo alarma — pero no hay daño orgánico. Lo que se trabaja en terapia es precisamente que el sistema nervioso aprenda eso y deje de interpretar la activación como amenaza.
Años de hipervigilancia social — aprender a leer si un entorno es seguro, gestionar la doble vida, el estrés de minoría acumulado — entrenan al sistema nervioso a estar en alerta permanente. Ese sistema sobreactivado tiene más probabilidad de disparar ataques ante estímulos que, en otra persona, no generarían nada.
Generalmente entre 5 y 20 minutos en su punto de máxima intensidad. Aunque se siente interminable, el pico de activación fisiológica tiene un límite biológico. Una parte importante del tratamiento es experimentar que se puede tolerar ese tiempo sin que ocurra nada catastrófico.
Sí. La terapia cognitivo-conductual tiene evidencia muy sólida en el tratamiento del trastorno de pánico. No se trata de aprender a vivir con ello sino de modificar el ciclo que mantiene los ataques. La mayoría de personas nota mejoría clara en 8-12 sesiones.
No necesariamente. La TCC sola tiene resultados excelentes. En algunos casos, la combinación con tratamiento psiquiátrico acelera el proceso. Si lo valoramos necesario, te orientaré hacia un psiquiatra de confianza: mi trabajo y el suyo se complementan bien.
Sí, y para muchas personas es más accesible. La videollamada permite trabajar desde un entorno que ya conoces y controlas, lo que puede facilitar el proceso inicial. Las técnicas funcionan igual de bien en formato online.
Puedes escribirme por el formulario, al WhatsApp +34 623 18 36 25 o por Instagram @preguntadorenserie. La primera sesión es para conocernos y ver juntos qué necesitas.
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